Mejor que un eléctrico, un coche de aire comprimido
La evolución del automóvil en los últimos años ha ido encaminada a reducir las emisiones de gases contaminantes, pasando por los híbridos y los que utilizan hidrógeno, hasta llegar a las cero emisiones con los vehículos eléctricos. Cuando éstos no han acabado de implantarse del todo (¿por qué se está tardando tanto en dar el paso?) llega un nuevo sistema de propulsión que podría ser más ecológico y barato.

Un exingeniero de fórmula 1 ha decidido que es hora de superar los híbridos, los eléctricos y los propulsados por hidrógeno y ha creado un motor que funciona con aire comprimido. Ha creado un prototipo en asociación con la empresa Tata, la mayor empresa india de fabricación de automóviles, el modelo Mini Cat.

Analizando las características del coche, parece que los motores de aire comprimido pueden tener mucho futuro. En primer lugar, superan el gran problema de los coches eléctricos: la autonomía. Este Mini Cat puede recorrer 300 kilómetros sin tener que repostar, por lo que supera a cualquier eléctrico de gama media o alta. Además, sus responsables calculan que el coste de alimentar el motor de este modelo no superaría los 50 céntimos por cada 100 kilómetros recorridos, es decir, que llenar el depósito saldría por 1,5 euros. Autonomía y economía de consumo. Dos buenas razones para que el público se decante por este tipo de coches. Y, por supuesto, no contamina.

El único gas que emite el Mini Cat a la atmósfera es aire a una temperatura de entre -15 ºC y 0 ºC. Como los eléctricos, al no llevar asociado un proceso de combustión, en teoría, las averías serán se reducirán y necesitará un menor número de revisiones.

El Mini Cat cuenta con tres plazas. Recorriendo la ciudad, la autonomía se reduce hasta los 150 kilómetros, lo que aún resulta más que suficiente. Alcanza una velocidad máxima de 110 km/h. Tiene un motor de cuatro cilindros y 800 cc. Lo más importante, utiliza exclusivamente el principio físico de la expansión del aire comprimido a velocidades inferiores a los 50 km/h, mientras que, a velocidades superiores, el motor cambia con combustible e inicia la recarga de las botellas de aire comprimido.

El precio del vehículo estará en torno a los 3.600 euros. La única pega, como siempre, la infraestructura necesaria: las gasolineras y las recientes electrolineras tendrían que instalar compresores de aire.