Mejores vinos ahorrando agua
Elaborar un buen vino es algo que depende de la naturaleza. Depende de la tierra donde se planten las vides, del tiempo meteorológico que haga durante el año, de las temperaturas, de la cantidad de lluvia, de las heladas, de la poda, de cuándo se cosecha… Pero, la tecnología también puede ayudar. Una tecnología que se encuentra a miles de kilómetros sobre nuestras cabezas: los satélites.

El servicio GrapeLook (algo así, como “vigilante de la uva”) de la ESA, la Agencia Espacial Europea, puede ayudar a los viticultores a saber exactamente cuándo hace falta regar y por cuánto tiempo. GrapeLook utiliza la información que envían los satélites para asesorar a los viticultores sobre cómo y cuándo regar los viñedos de forma óptima.

El servicio combina los datos recogidos por los satélites de observación de la Tierra con una serie de medidas de campo, que son enviadas en tiempo real vía satélite al centro de procesado de datos.

Los viticultores necesitan saber cómo está creciendo la cosecha y cuánta agua necesita. GrapeLook utiliza técnicas de teledetección para medir el agua que liberan las plantas, el aumento de la biomasa y el rendimiento con el que se están utilizando los recursos hídricos. Toda esta información, una vez procesada, se distribuye a los viticultores y a las autoridades hidrológicas a través de una página web que usa Google Maps. Es decir, que, no sólo se consiguen mejores cosechas y de más calidad, sino también usar de forma inteligente el agua y ahorrar en el gasto de este valioso recurso.

Ya se han hecho pruebas con un grupo de viticultores de Sudáfrica, que han accedido al sistema para comprobar el estado de sus cosechas, recibir estimaciones del nivel de humedad del suelo y conocer las necesidades de riego de sus explotaciones.

Todos los participantes coinciden en que GrapeLook fue de gran utilidad para controlar el crecimiento de la cosecha, identificar problemas de riego y evitar la sequía. Así mismo, encontraron métodos de riego más eficientes y redujeron tanto la carga de trabajo como otros costes.

Más uvas, mejor vino y ahorro de agua.