Menor destrucción de la Amazonía
Es un paso adelante para la conservación de la Amazonía, pero no hay que bajar la guardia. Este año ha sido el de menor destrucción desde 1988, lo que significa que se están tratando de llevar a cabo políticas adecuadas para su protección. Pero, ojo, se sigue destruyendo, aunque sea en menor medida. El objetivo es que no se destruya en absoluto.

Entre agosto de 2009 y julio de 2010, la vegetación de la Amazonía perdió unos 6.450 kilómetros cuadrados, según datos del Instituto Nacional de Investigaciones Especiales (INPE) de Brasil. Es la menor extensión de destrucción anual desde que se comenzó a estudiar, en 1988. Pero aún así, esa extensión es casi la misma que la que ocupa la región del País Vasco de España. Además, esta cifra de pérdida de vegetación supera las perspectivas del Gobierno, que había calculado en sólo 5.000 kilómetros cuadrados la superficie destruida.

Con respecto al año anterior, la destrucción ha disminuido un 14%, ya que la Amazonía perdió 7.600 kilómetros cuadrados de su vegetación, siempre según datos del INPE. Es una cifra alentadora, sobre todo si tenemos en cuenta que el año anterior ya hubo una reducción significativa. Con todo, a este ritmo tendrán que pasar muchos años hasta que la destrucción sea nula.

El cálculo estimado de vegetación perdida se realiza desde el Proyecto de Observación de la Deforestación de la Amazonía Legal (PRODES). Se realiza desde el espacio desde satélites. El margen de error de este estudio es de un 10%, según apuntan desde el INPE. El Instituto Nacional de Investigaciones Especiales (INPE) de Brasil señala que se ha producido una disminución significativa en la destrucción en los tres estados que tradicionalmente lideran la lista: Mato Grosso, Pará y Rondônia.

La Amazonía es el bosque tropical más extenso del mundo. Su superficie es de 6 millones de kilómetros cuadrados y comprende ocho países: Brasil y Perú, que poseen la mayor extensión, y Colombia, Bolivia, Ecuador, Guyana, Venezuela, Surinam y la Guayana Francesa.