Menos cultivos, más bosques
El abandono de la agricultura en algunos países europeos está suponiendo una consecuencia beneficiosa para el medio ambiente: la superficie de bosques aumenta. España, Italia, Noruega, Rusia y Francia son los países de Europa que más bosques han recuperado en los últimos años.

La superficie de bosque en España, en concreto, se ha duplicado en los últimos cien años. Pero para que los beneficios para el medio ambiente sean completos hay que luchar por una correcta gestión en toda esa superficie forestal. Los bosques abandonados o mal gestionados pueden ser tan perjudiciales como la deforestación. Uno de los peligros más comunes es el riesgo de incendios. Y así lo señaló el subdirector general de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Enrique Rojas, durante la presentación del Año Internacional de los Bosques.

Enrique Rojas, máximo responsable del departamento forestal de la FAO, señaló también que, en España, la superficie forestal ha aumentado casi dos millones de hectáreas en los últimos diez años. Esto supone una ampliación del 15% de la superficie forestal en los últimos 40 o 50 años. Esta expansión se ha producido por tres causas principales: las repoblaciones efectuadas desde los cuarenta a los setenta del siglo XX, la reciente política de reforestación de tierras agrarias y la propia expansión de muchos bosques de montaña.

Aunque recuperar superficie boscosa es una buena noticia para el medio ambiente, que en parte se deba al hundimiento del medio rural se convierte en la cruz de la moneda. Por ello, Rojas ha querido apoyar el uso de la biomasa en estos países donde la superficie de bosques crece como una forma de aprovechar adecuadamente el material de desecho que producen. La restauración de la masa forestal es muy costosa y requiere muchos recursos. Por tanto, la mejor opción es la conservación basada en una buena gestión.

Para el experto, los principales focos de deforestación son África y América Latina.