Ya lo comentamos hace unos meses: Conducir más despacion no contamina menos. Ahora la Universidad Politécnica de Valencia acaba de publicar un estudio que lo confirma. La reducción del límite de velocidad en el transporte por carretera, como se establecerá por decreto a partir de noviembre en la area de Barcelona, podría provocar un aumento en las emisiones de gases de efecto invernadero.
Disminuir el límite de velocidad en las carreteras interurbanas, por sí sólo, no incide en una reducción significativa de las emisiones de partículas contaminantes e, incluso, podría provocar el efecto contrario”
La contaminación emitida por un vehículo depende de las revoluciones a las que gire su motor y no de la velocidad a la que se desplace, por lo tanto un coche a 120 Km/h en quinta marcha, su motor está menos revolucionado que a 80km/h en segunda o tercera marcha.
Los atascos conllevarían un incremento de las situaciones de estrés y frustración entre los conductores y una pérdida de la actividad productiva que podría, incluso, afectar a la economía del país”







































