Métodos naturales contra la plaga que ataca a los pinos
El mayor problema de los pinares de Castilla y León (España) es una pequeña oruga que es capaz de anidar y devorar árboles hasta dejarlos secos. Pero para combatir esta plaga, que puede hacer desaparecer esta especie de árboles de la región, no es necesario recurrir a químicos. Basta con usar de forma eficiente métodos naturales de control.

En las II Jornadas de Agricultura Ecológica que se celebran en Castilla y León se han presentado y discutido las mejores medidas naturales para combatir la plaga más extendida en los pinares de la región.

Técnicos de la Asociación de Propietarios Forestales de Valladolid (Asfova) han analizado los métodos de control biológico de la procesionaria del pino. Es la plaga más extendida por los pinares de Castilla y León y, aunque en la mayoría de las ocasiones se trata con productos químicos e inhibidores del crecimiento, esta jornada ha querido incidir en la posibilidad de las armas naturales para controlar este tipo de plagas.

Los métodos propuestos por Miguel Rodríguez Blanco, técnico de la citada asociación, son principalmente tres: uno de ellos es el uso de feromonas, otro es el uso de pájaros predadores de las orugas instalando cajas nido en los bosques y el último, y quizá el más elemental, es extraer las orugas directamente con las manos.

Con respecto al uso de feromonas, el técnico aclara que se encuentra al límite de los tratamientos naturales, pues, en realidad, no deja de ser un compuesto químico, aunque producido por las propias orugas y, por tanto, inofensivo para el medio ambiente. De hecho, la mayoría de los expertos lo incluyen dentro del control biológico.

El otro método, que consiste en instalar cajas nido para fomentar que aniden especies de aves y murciélagos efectivos para el control de las plagas, aumenta, al mismo tiempo, la biodiversidad, mientras que la plaga estará más o menos controlada.