México está desaprovechando su potencial solar
La Ciudad de México es una de las ciudades más pobladas del mundo y la más extensa. Y recibe muchas horas de luz solar al año. Es perfecta, por tanto, para desarrollar la energía solar. Sin embargo, sólo cuenta con 15.000 metros cuadrados de paneles solares dentro de los 4 millones de metros cuadrados disponibles. El Sol podría proporcionar energía suficiente para proveer de agua caliente a los hogares de la capital de México, además de electricidad para otros usos.

Los datos los ha ofrecido Juan José Ambriz García, Jefe del Departamento de Ingeniería de Procesos e Hidráulica de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). Además, ha señalado que esos 15.000 metros cuadrados de paneles solares que ha instalado el Gobierno capitalino de México D.F., apenas significan un 0,37% del mínimo energético requerido para el uso de agua. Se está desperdiciando mucha energía renovable, barata y limpia.

En el Distrito Federal hay unos dos millones de edificios. Si, en cada uno de ellos, se instalaran un mínimo de dos metros cuadrados de paneles solares para calentar el agua, serían necesarios 4 millones de metros cuadrados.

La capital de México es una de las urbes más contaminadas, pero no se toman medidas alternativas como el desarrollo de las energías limpias. Juan José Ambriz García señala que, en Europa, a pesar de no tener tanto potencial solar (al menos, en los países del norte), invierte en la tecnología y los equipos necesarios para generar energía de forma limpia. México está suficientemente avanzado desde el punto de vista industrial. El problema, por tanto, es otro. Es la poca voluntad política y la escasa conciencia social.

Según un estudio difundido por la Asociación Nacional de Energía Solar (ANEAS), México es el tercer país del mundo con mayor recepción de luz solar al año, sólo superado por China y Singapur). Por tanto, es un país con grandes posibilidades de desarrollar un gran mercado de explotación del sector. México está desperdiciando la oportunidad de disminuir sus emisiones contaminantes en usos energéticos, que contribuye con el 61% de las emisiones de gases de efecto invernadero (CO2) del país.