México, Nueva York, Texas… todos demandan a BP
La ciudad de Nueva York ha demandado a la compañía BP por la pérdida de más de 39 millones de dólares que sufrieron los beneficiarios de fondos de pensión de dicha ciudad debido a la mala conducta y el comportamiento fraudulento de la empresa en relación con el accidente ocurrido en el golfo de México en 2010, en el que la plataforma petrolífera Deepwater Horizon provocó un vertido de petróleo considerado el peor accidente ambiental de la historia del país.

Según la demanda, BP no reveló a los accionistas los serios riesgos que conllevaba su operación de perforaciones marítimas. Además, después de que comenzara el derrame, la multinacional trató de engañar, minimizando los daños y el coste que iba a suponer para los accionistas.

BP no ha hecho ningún comentario sobre la demanda. La compañía podría gastar más de 42.000 millones de dólares para hacer frente a la limpieza, las multas y otras responsabilidades derivadas del accidente.

Las regiones directamente afectadas por el vertido también piden responsabilidades a BP. Texas se unió a otros estados de la costa del golfo de México para presentar una demanda contra la petrolera por su responsabilidad en el derrame. La demanda alega que la compañía y sus socios (Transocean, Anadarko y BP America y otras empresas) realizaron “malas prácticas” de forma deliberada en su papel como gestores del derrame de crudo.

BP sigue ganando millones de dólares

México, Nueva York, Texas… todos demandan a BP
Pero las demandas que le llegan a BP traspasan fronteras, ya que un grupo de ciudadanos mexicanos prepara una demanda civil contra BP. Este tipo de demanda incluye daños directos a personas propietarias de terrenos o locales en la costa así como daños indirectos.

Desde el día de la explosión hasta que se selló el pozo Macondo, se vertieron casi cinco millones de barriles de petróleo. En las labores de limpieza, se recogieron unos 800.000.

¿Qué suponen todas estas demandas para una empresa como BP? Poca cosa. La petrolera cerró el primer trimestre de 2013 con unas ganancias de 4.200 millones de dólares, gracias a sus operaciones en Angola, Noruega y Trinidad, y a la disminución de los costes de producción.