Miles de peces muertos en Toledo
Miles de peces muertos han aparecido amontonados en las riveras del río Tajo, en Toledo, España. Un desastre ecológico en una zona que, hasta 1972, era uno de los sitios de recreo predilecto de los lugareños.

Según los habitantes de las localidades cercanas, no se ha cuidado la contaminación del río en cuarenta años. El empeoramiento ha sido lento, pero inexorable. En los últimos tiempos, ha empeorado a marchas forzadas: ahora el río está peor que nunca. Sectores de la sociedad toledana han decidido decir basta, ha dicho el presidente de la Plataforma en Defensa del Tajo, Alejandro Cano. La Directiva Marco del Agua europea obliga a mejorar las condiciones del agua del río antes de 2015, pero, en vez de mejorar, en este caso, parece que empeoran.

La Plataforma en Defensa del Tajo de Toledo ha denunciado la aparición de miles de peces muertos a su paso por la ciudad. Los peces muertos se han encontrado entre los puentes de Azarquiel y el de Alcántara, uno de los accesos al casco histórico, por donde transitan los turistas que llegan en el AVE para visitar la ciudad Patrimonio de la Humanidad.

Alejandro Cano no tiene ninguna duda de que la situación se produce por la desidia política padecida durante años. Además, sospecha que la situación se está agravando porque la Comunidad de Madrid ha dejado de depurar lo poco que venía depurando. Así, el índice de oxígeno es menor y la putrefacción y la muerte de los peces, mayor. “El río está enfermo, está enfermo de agua, el río tiene sed, le falta mucha agua”, declaró el alcalde de Toledo, Emiliano García-Page.

El 90% de los peces son barbos (una especie autóctona), un 5% carpas y el resto otras especies como el pez gato, ha informado la Plataforma en Defensa del Tajo.

Las autoridades también señalan que la proliferación de algas debido al calor de los últimos días puede contribuir al problema. En todo caso, hay que esperar a recibir los resultados de las muestras que se tomaron cuando se detectó el suceso, explica un portavoz de la Patrulla Verde de la Policía Municipal de Toledo. El Seprona (Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil) también estuvo presente.

El alcalde recordó que ya hace meses que advirtió del problema del río a través del borrador del plan de la cuenca que presentó la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT). “Está viniendo una tercera parte de agua de lo que es obligación legal y viene sucia” ha afirmado.