Miles de peces muertos en una presa mexicana
Un terrible daño ambiental, pero también personas intoxicadas por el agua. Hasta ahora, setenta. Todo debido a la contaminación de la presa del Hurtado, en Acatlán de Juárez, México. Algunas personas han sufrido diarrea y otras alergias. De momento, no hay casos de cólera. Las autoridades sanitarias suministran vacunas a la población.

Hace días, los pescadores dela zona avisaron de que llegaba al embalse un líquido espeso y de color rojo oscuro. A las horas, aparecieron decenas de peces agonizando, con la boca abierta justo antes de morir intoxicados. Días después la presa estaba cubierta con cientos de miles de peces muertos.

Hasta el momento, se han recogido unas 500 toneladas de peces muertos. Pero no se sabe cuándo acabará. ¿Quedará algún pez vivo? Según el experto sobre medio ambiente Gualberto Limón Macías se necesitarán, al menos, dos años, y esto si se llevan a cabo las acciones necesarias, para recuperar la zona.

Miles de peces muertos en una presa mexicana
La contaminación ha sido causada por la miel de caña, que absorbió una gran cantidad de oxígeno. Los organismos vivos del lago no han podido resistir estas condiciones. Hasta que no llueva, la presa continuará en condiciones en las que es casi imposible sobrevivir.

El derrame de melaza proviene de una empresa cercana que fabrica alimento para ganado. La sustancia culpable del desastre estaba en las bodegas de la empresa y fue arrastrada por la lluvia. Se desconoce cuánta cantidad de esta sustancia ha acabado en la presa, pero el tanque donde se almacena tiene una capacidad de 10.000 toneladas.

Desastre ambiental y económico

Miles de peces muertos en una presa mexicana
Por si fuera poco, el embalse se encontraba sólo al 10% de su capacidad, con lo que la situación se agrava. Es uno de los accidentes ecológicos más graves de los últimos tiempos en México. La zona es un destino habitual para muchas personas que buscan descansar los fines de semana y comer pescado de la zona, como bagres, tilapias y carpas. Una actividad que da empleo a casi cuatrocientas personas, la mayoría, pescadores y dueños y personal de los restaurantes. Una tragedia ambiental y económica.