Minicentrales nucleares en Estados Unidos
Después del accidente nuclear vivido en Fukushima, en el mundo se está produciendo un debate sobre si la energía nuclear es necesaria, suficientemente segura, en definitiva, sobre si compensa correr el riesgo. Más aún teniendo en cuenta que las fuentes renovables y limpias cada vez son más accesibles y eficientes. Cada país, según su propia historia, ideas, política energética o estrategia internacional, toma su propia decisión. Y hay para todos los gustos.

Alemania ha iniciado el camino hacia la desmantelación total de sus centrales nucleares, mientras que Japón, pese a haber sido el país donde se produjo el terrible accidente, seguirá produciendo energía nuclear. También España ha aprobado, después de la revisión consensuada con la Unión Europea, que sus centrales nucleares sigan funcionando, al menos lo que estaba previsto; y queda por ver si prorrogan su funcionamiento. Por su parte, Irán quiere producir su propia energía nuclear, pero siempre queda la duda de si, además, está desarrollando armamento nuclear.

En este escenario tan heterogéneo, Estados Unidos ha anunciado un camino por la vía del medio: se trata de crear centrales nucleares de pequeño tamaño. Así lo ha anunciado el Departamento de Energía del país norteamericano, que ha anunciado que otorgará hasta 452 millones de dólares (unos 350 millones de euros) en ayudas públicas durante la próxima década para desarrollar minirreactores nucleares. El sector privado aportará, por su parte, la misma cantidad para el proyecto.

La idea es que estas minicentrales se puedan construir en cadena, a través de varios módulos que se ensamblarían posteriormente. De este modo, no sólo servirían para que se instalaran en Estados Unidos, sino que también se podrían llevar por barco a otros países, ensamblando las piezas en destino.

De momento, sólo es un proyecto y hay que ver si es económicamente rentable y técnicamente posible. Pero, sin duda, el plan demuestra que Estados Unidos no va a decir adiós a la energía nuclear. Además, el Departamento de Energía ha señalado que la nuclear es una apuesta por fuentes de energía con bajas emisiones de carbono.