Algunos mitos falsos en ecología

Como en otros muchos campos, también en el de la ecología existen los llamados “falsos mitos”. Creencias populares que se llevan a cabo pensando que estamos haciendo lo mejor para el planeta (o que no lo dañamos al llevar a cabo determinados hábitos) y que acaban siendo inciertas. Hoy desmontamos todos esos mitos explicándote por qué son falsos o no del todo ciertos.

El reciclaje de residuos consume más energía de la que ahorra

Falso.
Es cierto que hay que utilizar cierta energía en el proceso del reciclaje. Maquinaria, equipo, transporte, productos… pero, si se hace y se anima a hacerlo, es porque compensa claramente. La energía utilizada para fabricar nuevos productos a partir de materias prima es diez veces superior a la energía consumida por los servicios de reciclaje en su total, incluido el proceso completo y el transporte. Al reciclar, según estudios, se recortan hasta un 95% los gastos de energía que si los comparamos, por ejemplo, con la energía necesaria para hacer aluminio.

Algunos mitos falsos en ecología

El cambio climático aumenta la temperatura sólo levemente

Falso.
Puede parecer un número pequeño para un periodo largo de tiempo, pero lo cierto es que esto tiene consecuencias muy nefastas para el planeta y nos deja ante unas expectativas muy peligrosas de cara al futuro. En los últimos diez años, el cambio climático ha hecho aumentar las temperaturas en un grado de media en el Planeta, en un grado en Europa y en España, aún peor, un grado y medio.
Pero si tenemos en cuenta los cambios históricos que ha sufrido nuestro planeta, nos damos cuenta de que este grado es, en realidad, una cantidad enorme. Desde la última era glacial (hablamos de hielo cubriendo casi toda Europa), la temperatura media global sólo ha ascendido entre 3 y 5 grados centígrados.

Los coches eléctricos no son una solución porque no habría electricidad suficiente para todos

Falso.
Los defensores de los contaminantes automóviles por gasolina a veces llegan a esta reflexión que, sin embargo, es totalmente falsa. Por supuesto que hay electricidad suficiente para alimentar a muchos más coches eléctricos de los que existen en la actualidad. Especialmente en España, que tiene un problema de sobre-producción eólica, al ser el segundo productor de energía eólica europeo, lo que lo hace un lugar perfecto para que los consumidores empezaran a reemplazar sus coches por eléctricos.

Algunos mitos falsos en ecología

Otro inconveniente a menudo esgrimido en contra los coches eléctricos: la vida útil de su batería es corta

No es totalmente cierto.
Claro que la energía de la batería de los coches eléctricos se gasta pasado un rato, al igual que los automóviles de gasolina nos obligan a recargarlos. Quizá algunas baterías no son convenientes para viajes muy largos, pero una batería de litio puede ofrecer hasta 3.000 ciclos de carga sin perder más del 20 por ciento de su capacidad. Es una cuestión sólo de organizarse.

Enviar un e-mail no contamina

Falso.
Parece que cuando enviamos e-mails o realizamos tareas con el ordenador sólo estamos utilizando la energía eléctrica que éste consume, pero esto no es así. Cada vez que nos conectamos y utilizamos Internet, toda una industria se pone en marcha y esto envía cantidades de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera. Por ejemplo, un e-mail enviado a una sola persona (más destinatarios o archivos adjuntos contaminan más) supone una emisión de 19 gramos de CO2 a la atmósfera. Este estudio cuenta también la energía que consume el ordenador para el envío de este e-mail, la energía del receptor y los servidores que se ocupan de guardar los mensajes. Desafortunadamente, en el mundo de hoy en día nos vemos obligados a enviar muchos e-mails, aunque si tienes la posibilidad de evitar alguno, no dudes en hacerlo. Veinte correos electrónicos diarios en un año es como si condujeras durante 1000 kilómetros en coche.

Algunos mitos falsos en ecología

Es ecológico y natural calentarse con un fuego al aire libre

Falso.
Puede parecer que hacer una hoguera en el bosque para calentarnos es un proceso muy natural y que no requiere de químicos, pero lo cierto es que es muy contaminante. La quema de madera deja unas finas partículas que se quedan en el aire, lo contaminan y son nocivos para respirar. Existen opciones mucho más ecológicas, como las chimeneas cerradas certificadas o los aparatos que funcionan con energía solar.

Algunos mitos falsos en ecología

Las botellas de cristal son las que menos contaminan

Falso.
Por todos es sabido que la utilización de botellas de plástico es muy malo para nuestro planeta, por la naturaleza del material. Sin embargo, esto no quiere decir que las botellas de cristal son las que menos contaminen. El proceso de fabricación y de reciclaje de una sola botella genera 354 gramos de dióxido de carbono (algunas botellas de plástico emiten sólo en total en el mismo proceso 143 gramos). Además, el cristal no se descompone hasta después de 4.000 años.

Algunos mitos falsos en ecología

Es más ecológico alimentarse a base de pescado que de carne

No es totalmente cierto.
Es cierto que la industria cárnica consume enormes cantidades de agua y se lleva la vida de millones de animales, pero no está demostrado que pescar sea la mejor alternativa. Si continuamos pescando al ritmo actual, no habrá peces en los océanos de aquí a 2048, según publicó Greenpeace. ¡en menos de 32 años sólo habría en los mares medusas y algas! Lo mas triste de todo es que el 80% de los océanos están sobreexplotados, la flota pesquera mundial es tres veces mayor de lo necesario y un enorme porcentaje de los peces pescados no se consumen, sino que se tiran muertos al mar.

Algunos mitos falsos en ecología

Después de saber estos datos, quizá te gustaría reducir tu consumo de carne y pescado. Si aún así quieres seguir comiendo pescado, cómpralos a los pescadores locales, en caso de que vivas al lado del mar o adquiere el pescado a través de aquellos productores que usan técnicas de pesca responsable.

Comiendo alimentos bio reducimos el cambio climático

No es totalmente cierto.
Es verdad que una alimentación bio es necesaria tanto para cuidar nuestra salud como para ayudar al medio ambiente, porque se basa en el cultivo o cría sin químicos o pesticidas. Sin embargo, sólo comer bio no basta. Hay que comprar también alimentos producidos en nuestra región o localidad. Si compramos un alimento bio que viene desde muy lejos, los beneficios ecológicos que estamos generando se perderán por las emisiones de CO2 que entraña su transporte.

Algunos mitos falsos en ecología

Limpiar con productos naturales no deja las superficies tan limpias como si usamos productos químicos

Falso.
En la limpieza del hogar podríamos prescindir totalmente de los productos químicos. Más caros, más tóxicos, más perjudiciales y más contaminantes. Tenemos a nuestra disposición elementos como el vinagre, que limpia y desinfecta; el bicarbonato, que absorbe la grasa y limpia o el limón, con gran efecto blanqueador. Se ha demostrado que el vinagre es capaz de acabar con el moho del baño de forma efectiva. Para superficies con muchísima grasa, una mezcla peróxido de hidrógeno y vinagre de manzana sin diluir tiene un poder desinfectante que acaba con muchos tipos de bacterias como la salmonella.

Algunos mitos falsos en ecología

El ser humano no puede hacer nada para acabar con el cambio climático

Muy falso.
Quien justifique sus acciones anti-ecológicas con la creencia de que el cambio climático es algo natural contra lo que no podemos luchar, está muy equivocado y lleva un comportamiento profundamente irresponsable y egoísta. Este problema global que pone en peligro la continuidad de la humanidad puede ser controlado si evitamos enviar las cantidades enormes de CO2 que emiten los seres humanos diariamente. Hay muchísimos hábitos que podemos cambiar fácilmente para no contaminar tanto. Algunos de ellos son usar bombillas de bajo consumo, escoger productos con pocos envases, reciclar, utilizar electrodomésticos de bajo consumo, comer productos locales y un largo etcétera.

Algunos mitos falsos en ecología

Dejar un ventilador encendido refrigera la habitación

Falso.
Si estás pasando calor este verano y piensas que dejando el ventilador horas funcionando en tu ausencia te mantendrá la habitación más fresquita, te equivocas. Las aspas del ventilador producen un viento que te hace sentir menos calor cuando estás en la habitación, pero cambia la temperatura en la misma. Este hábito es, por tanto, muy poco ecológico, además de inútil.

Algunos mitos falsos en ecología

Es mejor dejar un ordenador encendido que apagarlo y encenderlo a las pocas horas

Falso.
Antiguamente, con los grandes ordenadores de mesa y lo que les costaba arrancar a los discos duros, sí era así. Se gastaba mucha energía en el proceso de arranque. Hoy en día la tecnología ha mejorado en este aspecto y ya no tenemos que dejarlos encendidos. Por lo cual, lo más conveniente es apagarlos cuando no los utilices, especialmente si tienes un portátil. Nunca salgas de casa dejándolos encendidos y mucho menos con el cargador conectado a la corriente eléctrica.

Es más ecológico lavar a mano que usar el lavavajillas

Depende.
Esta afirmación dependerá del tipo de lavavajillas que tengas y de la cantidad de platos que debas lavar. Normalmente, gastamos más agua caliente si lavamos muchos platos y vasos a mano y durante ese proceso el agua no para de correr. Especialmente si tenemos grandes cargas y nuestro lavavajillas es eficiente, a la larga somos más ecológicos con esta máquina.

Algunos mitos falsos en ecología

Los paneles fotovoltaicos son el mejor invento ecológico

No exactamente.
El principio de estos paneles -aprovechar la energía solar- es muy ecológico y ha supuesto un gran paso para la ecología, pero también entraña desventajas. Entre ellas, un daño a la fauna, especialmente cuando estos paneles muy grandes. Muchos pájaros se queman vivos cuando se posan en ellos o al cruzar por encima. También las tortugas y otros animales sufren el calor que producen estos aparatos.

Algunos mitos falsos en ecología

Otro de sus defectos está en la fabricación. Muchos de ellos se fabrican en China, porque así resultan más baratos, así que el transporte hacia Europa acaba dañando mucho a al medio-ambiente. Para el proceso mismo de producción son necesarias las emisiones de gran cantidad de dióxido de carbono.

A los vegetarianos les faltan proteínas

Falso.
Cada persona tiene la libertad de elegir si quiere comer carne o prefiere adoptar una dieta vegetariana, pero es falso que las proteínas se encuentren únicamente en los productos cárnicos; es más casi todos los alimentos (menos el alcohol y el azúcar) tienen un poquito. Las lentejas, los frutos secos, las judías verdes y un larguísimo etcétera contienen casi tantas proteínas como la carne.

El diésel contamina menos que la gasolina

Falso.
No es cierto; de hecho la utilización de diésel está prohibida en muchos países porque emite unas finas partículas cancerígenas. Al final, un motor diésel es peor para la salud que uno de gasolina. La solución es pasarse al coche eléctrico y usar más a menudo el único transporte que no deja huella ambiental: la bicicleta.

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