Movilidad sostenible: alternativas al coche
Desde el invento de la rueda, pasando por la revolución industrial hasta nuestros tiempos se ha establecido el uso del coche como medio de transporte de masas. Cuando las personas alcanzan la edad mínima legal para poder conducir lo más común es que se matriculen a una escuela y meses más tarde consigan el permiso de circulación. El siguiente paso es ahorrar para comprarse un coche, su propio vehículo con el que desplazarse de un lugar a otro consumiendo combustible fósil y por lo tanto contaminando el medio ambiente. Esto ha sido lo más habitual durante las últimas décadas. La mayor parte de las familias que viven en grandes ciudades urbanizadas tienes un coche estacionado en la calle o en su cochera privada.

¿Pero realmente ese el futuro? La respuesta es un rotundo: no.

El futuro pasa por buscar modelos de movilidad sostenible que sean igualmente cómodos y respeten el entorno natural. Es cierto que la fabricación de coches eléctricos y sistemas más eficientes pueden ser parte de la solución, pero todavía no son una realidad en nuestras carreteras y el mundo no puede esperar más tiempo. Debemos buscar soluciones inmediatas para un problema global que amenaza cientos de millones de personas en todo el mundo.

Se estima que en menos de 100 años, entre el incremento de la contaminación del aire, los desastres naturales cada vez más frecuentes (terremotos, huracanes, inundaciones) y aumento del nivel del mar, el 18% de la población podría desaparecer. Ese es hacia el futuro que vamos en estos momentos.

Pero no todo son malas noticias, cada vez más personas son conscientes del problema y se están impulsando iniciativas de movilidad sostenible, como por ejemplo alternativas al uso del coche.

Movilidad sostenible: alternativas al coche

Transporte colectivo

Los servicios de autobuses, metro y tren son perfectos para desplazarse de forma rápida y conveniente. Todas las ciudades desarrolladas del mundo cuentan con su propia infraestructura de transporte público dando la posibilidad a los ciudadanos de moverse sin tener que tomar el auto.

Utiliza la bicicleta

La bicicleta es un medio de transporte ecológico y muy saludable. Son muchas las ciudades que están adaptando sus calles para facilitar esta forma de transporte. No solamente evitarás atascos en las calles al salir de la oficina, sino que también harás deporte, te sentirás con más energía y tu corazón te lo agradecerá.

Usa tus piernas

Siempre que puedas llegar a un lugar andando, hazlo. Todas las ciudades y publos del mundo tienen zonas y calles peatonales, no hay nada mejor que darse un buen paseo, ejercitar las piernas y disfrutar del aire fresco.

En definitiva, haciendo más uso de estas formas de transporte estaremos formando parte del cambio de modelo, ayudando a salvar el planeta y además podrás ahorrar mucho dinero, ya que los coches son caros, necesitan un mantenimiento (revisiones, cambios de rueda, filtros, aceite) y pagar un seguro anual.