Muestran ejemplares muertos para reivindicar el derecho de los animales
El día 10 de diciembre se celebra el Día Internacional de los Derechos Humanos y, también, desde hace más de diez años, el Día de los Derechos Animales. Ese día se reivindica que, el respeto que se acuerda entre los seres humanos se debe extender al resto de animales.

La asociación internacional Igualdad Animal organizó, en Madrid, una llamativa acción para llamar la atención sobre ese día y lo que significa: una concentración en la Puerta del Sol en la que, durante más de una hora, cuatrocientos activistas de diferentes países sujetaban con sus manos el cadáver de un animal muerto. Muchos de ellos habían sido sacados de contenedores e instalaciones de las granjas donde se recogieron ya sin vida.

La acción era una forma de denunciar las condiciones de hacinamiento y maltrato a las que están sometidos los animales en esas instalaciones, donde desarrollan enfermedades, se producen heridas, etc., y, al morir, los tiran a los contenedores.

Con la protesta, Igualdad Animal quiere provocar un debate en la sociedad sobre la relación de explotación y dominación que mantenemos con el resto de animales con los que compartimos este planeta. Millones de animales son explotados y matados cada día para el consumo humano. Los animales quieren vivir y no sufrir y se ignoran estos derechos porque no pertenecen a nuestra propia especie.

En el acto se mostraron las víctimas a la sociedad, víctimas invisibles que han padecido sufrimientos en granjas, mataderos y otros centros de explotación. El deseo de vivir no entiende de especie.

Los animales son explotados por la industria peletera, en granjas donde malviven hacinados en sucias jaulas y enferman psicológicamente, para ser gaseados, electrocutados o apaleados para matarlos; por la experimentación con fines médicos, cosméticos o militares; esclavizados de por vida para entretener a los seres humanos, alejados de sus hábitats naturales; o para alimentar a las personas, más de 817 millones animales murieron en los mataderos españoles en el 2004 y 854.000 toneladas de animales marinos fueron pescados de mares y ríos.