Musgo antártico revive tras 1.500 años congelado
Una especie de criogenización de musgos practicada por la madre Naturaleza ha dejado sin habla a los científicos. Esta vez no se trata de una prueba humana en la controvertida práctica de la criónica, sino de una preservación que se ha producido de forma espontánea, y con unos resultados tan sorprendentes como incontestables.

Científicos del British Antarctic Survey y de la también inglesa Universidad de Reading han descubierto que la especie de musgo Chorisodontium aciphyllum, típica de los ecosistemas polares, puede sobrevivir tras sufrir la congelación bajo capas de hielo milenario.

Los investigadores se limitaron a tomar muestras de musgo de las profundidades de un banco de plantas congelado en la Antártida y proporcionarle las condiciones idóneas, como temperatura y nivel de luz adecuados. Fue así como lograron su crecimiento, tan sólo unas pocas semanas después.

Nuevas esperanzas

Los musgos que habían rebrotado lo hicieron directamente a partir del musgo congelado, cuya edad era de unos 1.530 años o incluso más antiguos, según la datación por carbono 14, un método eficaz en materiales biológicos menores de 60.000 años.

La importancia del experimento es el increíble resultado obtenido, convirtiéndose en el primer estudio que demuestra una supervivencia de una planta dentro de una escala de tiempo tan prolongada. Es fácil comprender la importancia del hallazgo considerando que pruebas anteriores sólo lograron demostrar la supervivencia tras un máximo de dos décadas de congelación.

Musgo antártico revive tras 1.500 años congelado
Además, se abren nuevas vías de investigación de cara a poder reconstruir paisajes ambientales a lo largo de los siglos y, yendo más lejos, incluso estirar las posibilidades de perduración de los organismos multicelulares. Y, tal y como andan las cosas, no está nada mal que las plantas demuestren más resistencia y capacidad de regeneración de la que que se sospechaba.