Nacimiento de un binturong en cautividad
Lamentablemente, es más habitual que se produzca el hecho de que se extingue una especie que el caso contrario, es decir, que se recupere una. Pero a veces ocurre. Es precisamente lo que ha ocurrido en el Bioparc Fuengirola: ha nacido un binturong (arctictis binturong). Hace más de veinte años que no se reproducía en España.

El binturong es un raro animal, empezando por ser la única especie de su género. También se llama manturón y es de color negro azabache. Tiene una gruesa cola prensil, como algunos monos sudamericanos. Es un mamífero de la familia de los vivérrido, a la que pertenecen también especies como la jineta. Son omnívoros, aunque el binturong es más vegetariano que el resto de la familia: comen en un 90% fruta y verdura y sus dientes están modificados para mascar y no para cazar. Pueden llegar a medir hasta dos metros desde el hocico hasta la cola. Su peso oscila entre los 9 y los 14 kilogramos. Tiene uñas grandes preparadas para cavar.

En algunas regiones se conoce también como gato-oso, ya que, por su aspecto físico, parece un cruce de estos dos animales. Es una especie declarada como vulnerable por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), por lo que este reciente nacimiento da muchas esperanzas en lograr la recuperación de la especie.

En Europa, sólo cinco de los treinta y cinco zoológicos que cuentan con binturongs han conseguido que críen con éxito. Por otra parte, en Estados Unidos, de los treinta zoológicos que han intentado su cría en cautividad, ninguno lo ha hecho con éxito, y lo mismo ha ocurrido en los cinco de Australia que lo han intentado. Un zoo asiático sí consiguió una cría.

La pequeña cría de binturung se descubrió a principios de marzo. Aún se desconoce si es hembra o macho ya que la madre se muestra muy protectora con ella y los cuidadores no han podido acercarse.

En los últimos treinta años, su población mundial se ha reducido en un 30%. Su hábitat natural es la selva virgen, así que las perspectivas para su futuro son poco optimistas, ya que cada vez quedan menos selvas de este tipo en el mundo.