Nadie toma medidas ante la contaminación de Madrid
La contaminación en la capital de España comienza a estar en boca de todos (o más bien en los pulmones) y en los titulares de muchos periódicos, pero ni el Ayuntamiento de Madrid, con Alberto Ruiz Gallardón al frente, que parece desaparecido en combate, ni sus propios ciudadanos, que no son capaces de prescindir del coche ni un solo día, hacen nada para remediar la situación. El aire de Madrid comienza a ser irrespirable y nadie mueve ficha.

La Fundación Equo, al menos, se atreve a proponer algunas medidas. La principal, y con carácter de urgencia, es el cierre al tráfico del centro de Madrid hasta que mejoren los niveles de contaminación. Es la medida que creen más conveniente después de varios días sobrepasando los niveles de polución marcados por la normativa europea.

Para Equo, se trata de una situación excepcional que requiere medidas excepcionales y contundentes. Por tanto, el cierre del tráfico en el centro de la ciudad parece, en este sentido, razonable. Se tiene que tener en cuenta que ya empieza a ser un problema de salud pública. El director de Equo, Juan López de Uralde, ha mentado la Ley Antitabaco, de reciente aplicación, y ha señalado que, igual que ha existido un consenso para aprobar dicha ley, tendría que haberlo para este problema aún más perjudicial para la salud.

Pero el corte de tráfico no es la única medida propuesta. Equo propone que el transporte público sea gratuito mientras dure la prohibición de entrada de coches al centro. Pero, lo más importante, es sentarse a trabajar con iniciativas a medio y largo plazo para que situaciones como la actual no vuelvan a producirse.

Equo ha propuesto diez medidas. Desde establecer un Protocolo de Alerta a la ciudadanía, para advertir de estos episodios de alta contaminación y prevenir actividades que pongan en riesgo la salud, o restablecer de forma inmediata la Red de Medición de calidad del aire y restringir el uso del vehículo privado en períodos de alta contaminación, hasta objetivos concretos para reducir el espacio a los coches, como reducir espacio en la calzada, disminuir la flota de vehículos oficiales, cumplir el Plan de Mejora del Parque de autobuses de la EMT (Empresa Municipal de Transportes de Madrid) o llevar a cabo un plan de renovación del taxi promoviendo vehículos menos contaminantes.

Estas medidas se completan con otras como la exclusión de los vehículos más contaminantes de la almendra central (los alrededores de la Puerta del Sol) y el apoyo al uso de la bicicleta, estableciendo una red de carriles bici y sistemas de alquiler.

Por su parte, la Fiscalía de Medio Ambiente ha pedido al Ayuntamiento de Madrid que refleje la realidad de la contaminación de la ciudad y que aplique medidas para que se cumpla la normativa en vigor.