La negación del cambio climático
Mientras el mundo desea que por fin se alcance un acuerdo global vinculante para frenar el avance del cambio climático, los negacionistas ansían que ello no suceda. Son la excepción de la regla, y sus razones van más allá de lo puramente científico.

Atrás han quedado los tiempos dorados del negacionismo climático, en las últimas tres décadas del siglo XX y primeros años del presente siglo. Si bien hoy la negación del calentamiento global es una corriente escéptica que sigue teniendo sus partidarios, ya no queda ni sombra de lo que fue, básicamente porque, salvo visiones radicales, se ha impuesto la evidencia y, aunque siguen negando el origen antropogénico del mismo, no pueden negar que éste se está produciendo.

¿Qué es la negación del cambio climático?

La corriente negacionista del cambio climático, por lo tanto, considera que no existen evidencias de que seamos responsables del calentamiento del planeta. De este modo, actualmente la negación del cambio climático no supone negar su existencia, pero sí la atribución del mismo a los seres humanos.

Por contra, se cree que las causas naturales son su causa, del mismo modo que se ha venido produciendo en distintas ocasiones, tras las glaciaciones. En concreto, creen que si se han producido una treintena de glaciaciones desde que el mundo es mundo, con sus correspondientes calentamientos globales, el actual calentamiento global también se enmarcaría en esta dinámica.

Intereses comerciales

La corriente mayoritaria, sin embargo, considera que el calentamiento global es causado por el hombre, y atribuyen a los negacionistas un interés comercial. En las últimas décadas se han enfrentado ambas corrientes y el enfrentamiento ha derivado en un debate a nivel mundial, pero concentrado sobre todo en Estados Unidos, tanto a nivel científico como en lo que respecta a iniciativas llevadas a cabo por corporaciones que ven en el intento de detener el calentamiento global una amenaza para sus beneficios que incluso pone en peligro su supervivencia.

La negación del cambio climático
Lógicamente, son corporaciones que perjudican seriamente el medio ambiente y emiten gases de efecto invernadero de forma directa o indirecta, como por ejemplo, ocurre con las petroleras, la industria del automóvil o del acero. En Estados Unidos pronto se formaron grupos de presión como Global Climate Coalition y el Consejo de Información del Ambiente, y se reclutaron científicos afines para difundir ideas negacionistas que hicieran ver como lejano el riesgo de un calentamiento global que se consideraba más teórico que real.

Por otro lado, el negacionismo lo integran también corporaciones interesadas en que el cambio climático siga su curso, cuanto más acelerado, mejor. Detenerlo sería sinónimo de pérdidas para ellas, desde el sector del automóvil que desarrolla productos menos contaminantes, aseguradoras, compañías de aguas y energéticas o constructoras que fabriquen materiales de construcción sostenibles, cuyos productos van a revalorizarse en el mercado, lo que supone más ganancias y aumentos de precios. Su máxima ganancia, por lo tanto, se producirá en un entorno hostil, plagado de eventos extremos.

La negación del cambio climático
En sentido contrario, los negacionistas también consideran que promover la idea del calentamiento global obedece a una serie de intereses , entre otros, desalentar el consumo de combustible fósil para evitar que los países en desarrollo sigan creciendo, recaudar más mediante impuestos ambientales o, entre otros muchos, impulsar la conservación del medio ambiente con falsedades.

Negacionistas en la COP21

El acuerdo climático que se busca alcanzar en la próxima cumbre mundial que se celebrará en París a finales de año (COP21) será una pesadilla para los negacionistas. Hacer oír su voz durante el evento es para ellos una prioridad.

Por lo pronto, sabemos la Comisión para un Mañana Constructivo (CFACT, por sus siglas en inglés), un grupo ultraconservador que niega la existencia del cambio climático está movilizándose para tener presencia en la reunión parisina.

La negación del cambio climático
En una carta firmada por Fred Singer, su portavoz, pide a sus seguidores reunir al menos 425,000 dólares para enviar a la reunión una delegación con el fin de detener un pacto “radical, demoledor de la economía y destructor de la soberanía”.

Su director, Craig Rucker, considera que el acuerdo climático al que aspira la ONU es ” muy peligroso, algo que no debe ser apoyado por la comunidad internacional. Queremos asegurarnos de que no suceda.” Sus “narradores de la verdad climática” intentarán evitarlo.