Nicaragua, energía proveniente de los volcanes
Cada país debe aprovechar los recursos naturales con los que cuenta tratando de no contaminar el medio ambiente. España cuenta con mucho sol para producir energía solar, Escocia con mucho viento para producir energía eólica y Nicaragua tiene volcanes a partir de los que puede generar energía geotérmica limpia y renovable.

Es más: según el índice regional de energías limpias de América Latina Climascopio 2013, Nicaragua es el país centroamericano con más posibilidades para desarrollar las energías limpias y el tercero en toda Latinoamérica (sólo superado por Brasil y Chile). El 52% de la energía consumida en el país proviene de fuentes limpias, pero importada: el país sólo explota el 5% de su potencial de energías renovables, que puede llegar a los 5.800 megavatios (MW).

Nicaragua podría producir, si invierte lo necesario, energía geotérmica para cubrir un 18% de la demanda eléctrica del país, tanto como la eólica. El objetivo es que en 2020 el 90% de la energía consumida provenga de energías renovables.

En cuanto a la energía geotérmica, se calcula que Nicaragua podría generar unos 1.500 MW, lo que supone superar la capacidad del sistema energético nacional, que es 1.300 MW. De momento, sólo se explota un 10% en dos plantas, Polaris y Momotombo. Hasta ahora, el país centroamericano era dependiente de los derivados del petróleo y la red eléctrica es limitada. La tarifa eléctrica es una de las más caras de la región.

Un problema social

Nicaragua, energía proveniente de los volcanes
El problema no es sólo medioambiental, sino también social, ya que el 42,5% de la población está debajo de la línea nacional de pobreza y no puede acceder a la electricidad siempre que quiera. Esto resta calidad de vida a la población y dificulta su desarrollo económico.

Según el Banco Mundial, la energía geotérmica tiene costes más bajos que la energía proveniente de combustibles fósiles y, además, es respetuosa con el medio ambiente. Por tanto, el desarrollo de la energía procedente de los volcanes y del interior de la tierra, no sólo es beneficioso para la economía, sino también para el medio ambiente, ya que puede suponer una reducción de 80.000 toneladas de gases de efecto invernadero (GEI).

Uno de los proyectos geotérmicos en marcha, Polaris, que generará 72 MW, permitirá que Nicaragua se ahorre unos 88 millones de dólares por no tener que importar petróleo. La planta abastecerá el 20% de las necesidades energéticas del país. La inversión será de 450 millones de dólares (unos 333 millones de euros).