Nueva Ley de Residuos que regula bolsas de plástico y envases retornables
Se ha aprobado en España el proyecto de Ley de Residuos y Suelos Contaminados por la que se fija un calendario de desaparición de bolsas de plástico para 2018. Así, en 2018, las bolsas comerciales de un sólo uso de plástico no biodegradable deberán desaparecer, y, desde 2015, existirá la obligación de incluir un mensaje sobre los efectos negativos para el medio ambiente. En 2016, el Gobierno evaluará la consecución de los objetivos de dicho calendario y si es conveniente adoptar medidas fiscales sobre el consumo de este tipo de bolsas.

Con la nueva ley, también se permite el sistema de depósito y retorno de envases con la creación de un Sistema de Depósito, Devolución y Retorno de envases (SDDR), aunque habrá que tener en cuenta su viabilidad técnica y económica, así como los impactos medioambientales y en la salud humana que pueda causar.

Además de las medidas anteriores, y de acuerdo con la legislación comunitaria, antes de 2015 deberá llevarse a cabo una recogida separada de los distintos materiales procedentes de residuos (papel, plástico, vidrio, metales) y promover medidas para la recogida separada de los residuos orgánicos y su tratamiento biológico.

En todo caso, antes de la implantación del SDDR habrá que elaborar un informe acerca de la viabilidad técnica y económica. Este sistema ya ha sido implantado en países como Alemania o Islandia y contempla el pago de una cantidad simbólica por parte del consumidor cuando adquiere un envase, pero que recupera al devolverlo al sistema.

Se ha calculado que la introducción en España del SDDR requeriría instalar unas 20.000 máquinas expendedoras de envases, lo que supondría un coste de 20.000 euros por unidad, es decir, un total de 400 millones de euros, una cantidad de dinero que las industrias de la distribución, alimentación, el pequeño comercio, Ecoembes y Ecovidrio califican como inasumible. Por otra parte, la implantación del sistema podría generar, en su primera fase, unos 14.000 empleos.

Por otro lado, se mantiene el régimen aplicable a los suelos contaminados de la Ley de 1998 de Residuos y se clarifican algunas cuestiones relacionadas con la responsabilidad de la contaminación de los suelos. El nuevo texto refuerza las funciones de vigilancia, inspección y control, en consonancia con la supresión de determinadas autorizaciones y su sustitución por comunicaciones.