Nuevas especies de avispas de las agallas
Encontrar nuevas especies de animales a estas alturas es una noticia de gran importancia para la ciencia. Y demuestra, en definitva, que queda mucha biodiversidad por descubrir en el planeta.

Una expedición del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Panamá ha descubierto la existencia de ocho nuevas especies de avispas de las agallas, según un artículo en la revista Zootaxa. Estas ocho nuevas variedades pertenecen al género Synergus del que, además, los investigadores han encontrado otras dos especies que hasta el momento sólo se habían registrado en Guatemala y en Nicaragua.

La expedición, encabezada por el investigador del CSIC en el Museo Nacional de Ciencias Naturales José Luis Nieves, ha localizado estas especies en las agallas de seis variedades de árboles del género Quercus, que son predominantes en los bosques montanos de Panamá. La investigación ha contado con la colaboración del investigador de la Universidad de Panamá Enrique Medianero. A estas nuevas especies hay que añadir Agastoroxenia panamensis, que fue descrita por ambos investigadores en 2010, y se incluyó en un nuevo género para la ciencia.

Esta investigación pone de manifiesto la sorprendente y rica biodiversidad de las agallas de los bosques montanos de Panamá que, además, es un ecosistema muy amenazado, asegura Nieves. Este tipo de avispas posee la facultad de inducir agallas en las plantas, dentro de las cuales encuentran cobijo para su desarrollo larvario, nutrición y protección frente a las condiciones climáticas externas y los predadores. Estas formaciones constituyen también, microhábitats de los que dependen, no sólo el insecto huésped, sino multitud de organismos a lo largo de varios niveles tróficos.

Hay que señalar que la mayor parte de las agallas depositadas en las hojas de los robles, donde de desarrollan las larvas de las avispas, no causan ningún perjuicio importante al árbol. En cambio, cuando las agallas quedan depositadas en las ramas sí puede causar algún daño (a veces, incluso la muerte) a árboles que estén muy infestados.