Nuevo vertido de BP en Alaska
La compañía petrolera BP ha informado de una fuga en una de las tubería de sus yacimientos petrolíferos de Alaska. Esta empresa está tratando de lavar su imagen desde que ocurriera el gran vertido en el golfo de México, pero los hechos siempre acaban dondo la razón a los que piensan que sólo hay una manera de que las empresas que extraen petróleo actúen de forma responsable con el medio ambiente: que dejen sus actividades.

BP ha reconocido que una tubería en sus instalaciones de Lisburne ha vertido una mezcla de metanol y agua aceitosa a la tundra de Alaska. No es la primera vez que esta empresa vierte sus productos altamente contaminantes en aquella región. Los continuos accidentes de la compañía británica siguen dañado la imagen pública en Estados Unidos, donde se concentran alrededor del 40% de sus activos financieros.

El Departamento de Conservación Ambiental de Alaska dijo que el derrame se produjo el sábado y que se trató de entre 8.000 y 16.000 litros de crudo. Un portavoz de BP dijo que la limpieza ya estaba en curso y que aún no se sabían las causas del accidente.

El caso es que las instalaciones de Lisburne no producen petróleo desde hace un mes debido a trabajos de mantenimiento que se debían realizar. Según el portavoz de la compañía se está realizando su mantenimiento anual. Parece que la parada en las actividades se va a prolongar por un largo tiempo. Es bastante probable que haya que desenterrar parte del oleoducto para conocer las causas del derrame, con lo que sólo queda esperar que no se produzca otro accidente más en la operación.

En 2009 se produjo otro grave accidente en la zona. Una grieta en una línea de flujo procedente de las instalaciones de BP en Lisburne produjo un vertido de alrededor de 46.000 litros de una mezcla de aceite y agua sobre la tundra nevada. BP lo arregló como siempre: con dinero. Accedió a pagar una multa de 25 millones de dólares por daños al medio ambiente, además de gastar otros 60 millones en mejorar las medidas de seguridad. Se ve que no fueron suficientes ni la multa ni las mejoras prometidas en la seguridad.