Obama apuesta por las renovables para reducir el déficit
Estados Unidos está cambiando. Al menos, un sector de la población, por lo demás, un tipo de personas que se movilizan y que pueden influir en la opinión pública. Pero también el presidente Obama, ya en su segundo mandato, tiene algo que ver en este cambio de mentalidad como nación ante problemas globales como el respeto al medio ambiente y el cambio climático.

El presidente Obama camina con paso lento pero seguro hacia una menor dependencia de su país ante los combustibles fósiles. Su posición no es fácil: tiene que lidiar con uno de los grupos de presión más poderoso del mundo, el de las petroleras, y con muchos compatriotas con una visión ecológica del siglo pasado. Por ello, en el Discurso sobre el Estado de la Unión, eligió la vía económica para convencer a los ciudadanos de la importancia de apostar por las renovables.

Barack Obama aseguró que uno de sus objetivos del mandato recién comenzado es reducir el déficit económico del país, que es de 11.500 millones de dólares. Para ello, quiere reactivar la economía, entre otras medidas, impulsando las energías renovables. Además, según declaró en su discurso, será una forma de controlar su propio futuro energético. Obama busca la autosuficiencia energética. Por último, logrará reducir los precios de la energía.

El presidente tiene ambiciosos planes: invertir en investigación y desarrollo de las renovables, crear empleos y reducir los costes, especialmente, de la energía solar. Todo ello, mirando de reojo a China, que está apostando por invertir en energía limpia. Si en la segunda mitad del siglo XX existió una carrera espacial, en este principio del siglo XXI vivimos una carrera por las renovables.

Obama no perdió la oportunidad de citar la responsabilidad de su generación ante el cambio climático y la necesidad de proteger a las generaciones futuras.

Protestas por una mayor lucha contra el cambio climático

Obama apuesta por las renovables para reducir el déficit
Mientras, en la calle, se producía una manifestación que congregaba a decenas de miles de personas en Washington para reclamar al presidente Obama medidas concretas y contundentes para luchar contra el calentamiento global. Parte de la opinión pública cree que debería acelerar esa política que promete en los discursos.

En especial, los manifestantes protestaban contra el proyecto del oleoducto Keystone XL, que transportará petróleo desde Canadá hasta el estado de Texas, en el sur de Estados Unidos, y que costará 7.000 millones de dólares.

Algunas celebridades, como la actriz canadiense Evangeline Lilly (protagonista de Lost), Alec Baldwin, Morgan Freeman, Susan Sarandon, Robert Kennedy Jr. y Yoko Ono, apoyan estas protestas y han firmado el manifiesto de los grupos ecologistas que piden una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero de Estados Unidos.