
Barack Obama, nuevo presidente de los Estados Unidos, se ha marcado como una de sus prioridades atacar el cambio climático. Que se pase de las palabras a los hechos ya es otra cosa. De momento, lo cierto es que el líder demócrata ya se ha puesto en contacto con el ex vicepresidente Al Gore para contarle sus planes.
Fue el pasado martes, en Chicago. Obama comunicó que a partir del 20 de enero, en cuanto reemplace a George W. Bush, tomará serias medidas para atajar los efectos negativos de uno de los problemas más amenazantes que experimentamos hoy en día. Al contrario que hasta ahora, se espera que Estados Unidos cambie el chip y pase a ser un ejemplo para todos los países.
Obama cree que estas medidas también pueden ayudar a paliar los problemas de la recesión, pues se crearán 2,5 millones de empleos relacionados con la problemática del cambio climático. En resumidas cuentas, quiere conseguir los siguiente:
Tenemos la oportunidad en estos momentos de crear empleos en cualquier parte del país, para rediseñar cómo empleamos la energía, para evaluar el incremento de la eficiencia, para reforzar nuestra economía, reducir nuestra dependendencia de petróleo exterior y hacer de éste un país más competitivo para las próximas décadas.
Para alcanzar estas metas, el nuevo presidente tomará en consideración las opiniones de los republicanos, empresarios y consumidores finales del país norteamericano.








































1 comentarios
11 Diciembre 2008
Me inspira confianza, por lo que me inclino a pensar que trabajará por esta causa, como ha afirmado. Falta hace que Estados Unidos comience a actuar de otra manera… el cambio de actitud de este país es una necesidad urgente, y yo espero que con Obama se cumplan la expectativas.
Trackbacks