Obama quiere invertir 2.000 millones de dólares en el desarrollo de vehículos y combustibles limpios
El presidente de Estados Unidos, Barak Obama, continúa su lucha para frenar el cambio climático. Ahora ha asegurado que quiere invertir 2.000 millones de dólares, procedentes de partidas del petróleo y el gas federal, para desarrollar la investigación sobre vehículos avanzados no contaminantes. El objetivo es sustituir los combustibles fósiles como combustible principal de los coches, camiones y autobuses.

La idea es apoyada por la mayoría de los miembros de su partido y por muchas empresas, pero, por otra parte, también encontrará la oposición de los republicanos, que presentarán la idea como un impuesto a los productores de petróleo. La Casa Blanca, en cambio, dice que no es un nuevo impuesto.

Obama presentará la propuesta como parte de su política energética, que incluye un aumento de la explotación nacional de petróleo y gas, el apoyo a las fuentes de energía no contaminantes, como la eólica, la solar y la geotérmica, ciertas garantías para nuevas centrales nucleares y la investigación a alternativas a los combustibles fósiles.

De momento, Obama aún no se decide a elaborar una legislación completa sobre cambio climático, que tendría que pasar por el Congreso, y ha descartado un impuesto al carbono como un modo de financiar el desarrollo de las renovables. Pero desarrolla políticas a menor escala que no requieren de grandes ingresos. La Casa Blanca asegura que la seguridad energética es uno de los grandes objetivos económicos del Gobierno.

Crear empleo

Obama quiere invertir 2.000 millones de dólares en el desarrollo de vehículos y combustibles limpios
Además, también es una forma de crear empleos en el largo plazo. Estados Unidos quiere estar en la vanguardia de las tecnologías alternativas al petróleo para que su economía crezca.

The Argonne National Laboratory, que está realizando una investigación pionera para mejorar la tecnología de las baterías para vehículos eléctricos y que puede ser un revulsivo para la industria de este tipo de automóviles en Estados Unidos, ha recibido gran parte de los fondos de estímulo del Gobierno de Obama. El presidente está empeñado en luchar contra el cambio climático. Al menos, no se puede negar que tiene voluntad.