Océanos sin peces en 2050
Al ritmo actual de pesca, y si no hacemos nada por evitarlo, en cuarenta años no quedará ningún banco de peces comercialmente viable en los océanos. Así de pesimista se muestran los expertos de la UNEP (Programa por el Medio Ambiente de las Naciones unidas) en un reciente informe que han presentado.

El atún rojo, cuya desaparición en tan sólo tres años auguran los expertos más pesimistas, se está convirtiendo en el paradigma del problema, pero no es, ni mucho menos, un caso aislado. El problema se encuentra en la brutal sobrepesca que, debido a la presión política que ejercen ciertos países, principalmente Japón, y en priorizar la rentabilidad económica a corto plazo en vez de luchar con todos los medios posibles por preservar el ecosistema marino.

El citado informe predice, además, que el 30% de las población mundial de peces ya ha colapsado, es decir, que se encuentra en un rendimiento inferior al 10% respecto a su potencial histórico, y que sólo el 25% de peces, las especies menos comestibles, no se encuentran en peligro de extinción.

Uno de los factores que más afecta a dicha disminución, según el informe, son los subsidios que ofrecen los gobiernos para seguir fomentando las flotas pesqueras. Se gastan cada año 27.000 millones de dólares en subsidios, procedentes casi en su totalidad de los países ricos. El valor total del pescado capturado es de 85.000 millones. ¿Compensa?

Achim Steiner, uno de los responsables de la elaboración del informe, afirmó que “nuestras instituciones, nuestros gobiernos son perfectamente capaces de cambiar de rumbo”. Además de poner fin a los citados subsidios, se necesitaría invertir unos 8.000 millones de dólares al año para la recuperación de la pesca en el mundo. Una parte de ese dinero sería destinado a la reconversión profesional de los pescadores. “Nos enfrentamos a la posible pesadilla de que los océanos se encuentren sin peces hacia el 2050, a menos que amarremos las flotas pesqueras y permitamos que las poblaciones de peces se recuperen”.