Ola de calor
Una ola de calor, también llamada canícula, es un periodo de tiempo prolongado excesivamente cálido dependiendo de la zona, que a su vez puede ser también húmedo. Algunas regiones como las del clima mediterráneo con un verano seco son más propicias a las olas de calor.

Las consecuencias que conlleva una ola de calor son, a nivel de salud, la aparición de una hipotermia o golpe de calor, siendo los ancianos, niños muy pequeños, obesos y enfermos los más vulnerables, llegándoles a provocar incluso la muerte, como la última gran ola de calor europea de 2003 donde murieron decenas de miles de habitantes. También pueden ocasionar incendios forestales, sobretodo si la ola se produce durante una sequía. Y por último incremento del consumo eléctrico debido al mayor uso del aire acondicionado.

Algunos consejos para soportar una ola de calor son: refrescarse y beber agua periódicamente, si tiene que permanecer en el exterior, intentar que sea en la sombra, si es posible, evitar las actividades en el exterior durante las horas centrales del día, utilizar abanicos o hacer uso del aire acondicionado y ventiladores y si tiene problemas de salud procure consultar con el médico.

Ola de calor
Según un estudio reciente del Real Instituto Meteorológico de los Países Bajos, afirma que si las temperaturas mundiales aumentan en promedio 3 grados centígrados para el año 2100, se elevarían en los días más calurosos hasta en 8 grados, acentuando las olas de calor, lo cual sería una gran amenaza para la salud humana, además de acelerar el derretimiento de los glaciares y de contribuir a la difusión de enfermedades.