¿Qué opciones hay ante el Decreto de Autoconsumo en España?
El Gobierno de España quiere privatizar el Sol. El nuevo decreto grava con un peaje el autoconsumo eléctrico. Generar energía renovable y limpia en España sale caro. ¿Qué pueden hacer las empresas y los particulares que ya tengan instalados sistemas solares para su propio consumo?

En principio, hay tres caminos: la insumisión, desconectar las placas o dejar de estar conectado a la red eléctrica. Con la primera opción se entra en líos legales, que puede acabar en el pago de alguna multa, pero también es una forma de protesta que puede hacer cambiar las cosas. Las otras dos opciones son absurdas e injustas, como la propia ley.

En los últimos años, algunos pequeños negocios, restaurantes, por ejemplo, invirtieron en un sistema solar para generar su propia energía y ahorrar en su factura eléctrica, además de contribuir a la disminución de la emisión de gases de efecto invernadero. En Mataró, un restaurante tiene una instalación de una potencia 8 kW. ¿Qué va a hacer ahora? El dueño ha decidido, de momento, no pagar. Al menos, hasta que la Justicia le obligue a ello.

Algo similar ocurre en un geriátrico de Terrasa, provincia de Barcelona. En este caso, la potencia de las placas es de 19,7 kW. Su filosofía: si cuidas personas, también tienes que cuidar el planeta. Tampoco quiere dejar de usar las placas solares. Se plantea invertir en baterías para almacenar la energía.

¿Qué opciones hay ante el Decreto de Autoconsumo en España?
Lo que antes era energía gratuita que amortizaba la inversión en un periodo de tiempo razonable, ahora puede costar 9 céntimos por cada kilovatio-hora (kWh). Lógicamente, se tarda mucho más en amortizar. Por si el peaje fuera poco, algunos tendrán que invertir en un doble contador. Puede suponer un gasto de entre mil y dos mil euros.

La energía solar comenzaba a ser rentable sin subvenciones porque la tecnología de las placas había mejorado y el coste de los paneles había bajado hasta un 80%.

Placas solares guardadas en el desván

El decreto también perjudica a los particulares que hayan instalado placas solares para sus viviendas. El autoconsumo es inviable. Nadie quiere perder dinero. Ante esta situación, algunos propietarios han decidido desconectar la instalación solar y dejar de usarla. Placas solares guardadas en el desván en vez de producir energía limpia y renovable. Absurdo.