Osos polares asaltan la sede de la petrolera Cairn Energy
Más de sesenta osos polares han entrado en el edificio central de la petrolera Cairn Energy, ubicada en Edinburgo, reivindicando el respeto a su hábitat natural, el hielo ártico. Los plantígrados han buscado una copia de los planes secretos de la empresa en respuesta a un accidente en el que se vierta crudo al mar.

La empresa Cairn Energy está llevando a cabo arriesgadas perforaciones en aguas profundas para buscar petróleo en el fondo marino del océano Ártico y en las costas de Groenlandia. Sin embargo, aún no ha publicado, como obligan las normas del sector, su plan de contingencias en caso de que se produzca un vertido del hidrocarburo. Los osos polares no se fían y han ido a husmear los verdaderos planes de la petrolera. Finalmente, se ha descubierto que, en realidad, no eran verdaderos osos polares, sino activistas de Greenpeace disfrazados para la ocasión.

Mientras, otros activistas de la citada organización entregaban folletos explicativos a cientos de empleados de la empresa Cairn Energy, explicando cómo pueden hacer público este documento secreto, un documento fundamental, pues detalla cómo va a responder la empresa en caso de un derrame de petróleo en una región donde habitan numerosos animales esenciales para el medio ambiente, como osos polares, morsas y narvales.

El Ártico es una parte de gran valor para el patrimonio mundial y no se puede permitir a ninguna empresa petrolera ocultar ante la opinión pública su arriesgado negocio de perforación en esa zona. Si no publican el documento es porque saben que no hay manera de limpiar un derrame de petróleo en las aguas profundas del Ártico. No hay más que recordar lo que ocurrió en el Golfo de México y pensar que, en la zona del Ártico, sería aún más difícil de limpiar por las condiciones meteorológicas más extremas. Si el documento se hace público (si es que existe) pondría en evidencia un plan de limpieza absurdo y sin ninguna credibilidad, lo que podría minar la confianza de los inversionistas.

El Ártico es demasiado importante y van a seguir luchando por defenderlo, han avisado desde Greenpeace. El clima es demasiado importante y hay alternativas al petróleo. Los únicos que se benefician son las empresas petroleras, sus accionistas y los políticos que les apoyan. No es la primera acción de Greenpeace ante los planes de esta empresa. Y seguro que no es la última.