Osos que pasean por ciudades japonesas
No es que estén haciendo turismo, visitando los lugares más emblemáticos de las ciudades. Normalmente, a los animales no les gusta andar cerca de un ser humano. Saben que no es una buena idea. Ni siquiera para un oso, un animal al que le sobra fuerza para enfrentarse con cualquier ser humano.

Pero el caso es que, en los últimos tiempos, no es difícil ver a algunos osos pasear (casi) tranquilamente por algunas ciudades japonesas. En especial, por los tranquilos barrios residenciales. No es un fenómeno aislado, sino que está ocurriendo por todo el país, desde la isla norte de Hokkaidu hasta Kyushu.

Ya se han producido ataques. Un oso hirió a tres personas al irrumpir en el jardín de una casa en la prefectura de Nagano. Uno de los afectados se encuentra en estado grave al recibir cortes profundos en la cara y el cuello. Mientras, en otra región, Kyushu, la aparición de algunos osos sembró el pánico entre los transeúntes. Se creía que estos animales estaban extinguidos en muchas regiones de Japón, por lo que hay sentimientos encontrados: miedo por el peligro de cruzarse con un plantígrado y felicidad por no haber desaparecido la especie.

Los más afectados han sido los científicos locales, que se felicitan por el descubrimiento y se preguntan cómo ha podido ocurrir. Por su parte, las autoridades se han apresurado a advertir a los habitantes de la zona y a los viajeros que cumplan las medidas de seguridad necesarias.

A principios del mes los osos fueron vistos también en la ciudad nipona de Sapporo, en la isla de Hokkaido. La administración de la localidad pidió a los padres de los niños en edad escolar a que los acompañaran a sus respectivos centros educativos.

Parece que la escasez de bellotas en los bosques, el principal sustento de los osos, es la principal causa que obliga a los osos a abandonar su hábitat natural y entrar en las ciudades. Se trata de la especie oso negro asiático.