Otra central nuclear de Japón con problemas: Ohi
Cuando, después de más de dos años, desde el 11 de marzo de 2011, aún no se ha logrado controlar la radiación del accidente nuclear producido en la central de Fukushima, ahora, otra planta nuclear japonesa, parece tener problemas de seguridad. Es el reactor tres de la central nuclear de Ohi, ubicada en la prefectura de Fukui, la costa occidental de Japón, y operada por la Compañía Eléctrica de Kansai (KEPC).

Según la propia empresa que opera la central, hay una gran columna de vapor saliendo de la planta. KEPC ha comentado que las emisiones de vapor se localizan en seis puntos de la red de tuberías del edificio de motores del reactor tres. La columna de humo alcanza una altura de tres metros.

Las alarmas se activaron y la compañía eléctrica procedió a evacuar a todo el personal de la central de Ohi. Después, se comprobó que el vapor no contiene sustancias radiactivas. El reactor tres de la citada central se encuentra en parada técnica para realizar una inspección rutinaria. El próximo 15 de septiembre se hará lo propio con el reactor cuatro.

La central nuclear de Ohi se encuentra sobre una falla. Los técnicos de la Autoridad de Regulación Nuclear (NRA) de Japón tratarán de saber si esa placa tectónica sigue inactiva. Si no es así, es primordial que se detenga el funcionamiento de la central.

Fukushima sigue con problemas

Otra central nuclear de Japón con problemas: Ohi
Mientras, Fukushima sigue sin solventar sus problemas. La operadora de la central ha detectado sustancias radiactivas por encima de los 650 bécquerels en el agua subterránea. El agua proviene de una fuga detectada al sur del tanque en la zona del reactor 4.

En algunos de esos tanques de emergencia se empleó resina y fijaciones metálicas para unir las juntas en vez de soldadura, lo que ha podido provocar las filtraciones.

Por su parte, Corea del Sur ha prohibido la importación de productos pesqueros de ocho prefecturas de Japón, entre las que se encuentra Fukushima, debido a las fugas de radiación al mar. Los productos se prohibirán independientemente de si están contaminados o no. Corea del Sur no quiere arriesgarse lo más mínimo.