Otros grandes tsunamis de la historia
SANRIKU, JAPÓN, 1896

Ocurrió a mediados de junio de 1896. Lo primero que se sintieron fueron unos débiles temblores de tierra. Poco después, el mar se retiró, alejándose de la costa. Barcos y peces quedaron en el fondo del mar, varados en la arena. No pasó mucho tiempo antes de que una enorme ola de casi treinta metros de altura y a una velocidad cercana a 800 km/h se estampara contra la región de Sanriku y, en total, sobre 275 km de la costa de Honshu, la principal isla del archipiélago de Japón. Se calcula que murieron unas 30.000 personas y quedaron asoladas unas diez mil viviendas.

Las embarcaciones que faneaban mar adentro no se pudieron percatar del fenómeno porque, a esa distancia de la costa, las olas sólo tienen una altura de varios centímetros. En el interior, se celebraba un festival religioso del que pocos salieron con vida. Después de la catástrofe, al no contar con productos desinfectantes para todos los fallecidos, se organizaron piras funerarias. El terremoto que originó el gran maremoto tuvo una intensidad de 7,2 en la escala de Richter. Los efectos del tsunami llegaron hasta Hawai y California, donde se vieron olas de casi 3 metros.

Otros grandes tsunamis de la historia
CANADÁ, 1929

Con 29 víctimas mortales, el terremoto que lo causó se convierte en el más mortífero de la historia de Canadá, país en el que no se suelen producir estos fenómenos. Tuvo una magnitud de 7,2. Se produjo frente a la costa de la isla de Newfoundland a 20 kilómetros de profundidad el día 18 de noviembre de 1929. Dos horas y media después el tsunami llegaba a las costas de Newfoundland.

La ruptura del fondo del océano, además de originar el tsunami, dañó doce cables transatlánticos del telégrafo. La reparación costó una enorme cantidad de dinero. El tsunami se dejó sentir en Carolina del Sur y Portugal.

Otros grandes tsunamis de la historia
ALASKA Y HAWAI, 1946

Las islas Aleutianas (o cordillera Aleutiana) es un archipiélago que continúa la orografía de la península de Alaska, al suroeste del estado. La componen varios volcanes activos. La madrugada del 1 de abril de 1946 se produjo un terremoto en el interior del mar cerca de una de las islas del archipiélago, la isla de Unimak. Se generó un tsunami de olas de hasta 35 metros que derrumbaron el faro de la isla y arrastró a sus cinco ocupantes, matando a dos de ellos.

El maremoto se desplazó hacia el sur a una velocidad de casi 800 km/h y llegó a Hawai con olas de más de 15 metros de altura. Los ocupantes de los barcos no pudieron avisar del fenómeno porque, mar adentro, no se percataron debido al fenómeno explicado más arriba. Es al llegar a la costa y estar en aguas menos profundas cuando adquieren esos grandes tamaños en sus olas. En Hawai, 159 personas perdieron la vida. Se decidió, después de sucedido este desastre, crear un sistema de alarmas con estaciones sismológicas para que detectara los maremotos, el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico, PTWC por sus siglas en inglés. Se inauguró en 1949 y opera con dos centros de alerta, uno en Hawai y otro en Alaska.

Otros grandes tsunamis de la historia
CHILE, 1960

Ocurrió una hora después de producirse el Gran Terremoto de Chile, el mayor terremoto de toda la historia, cuando una ola de 8 metros a una velocidad de más de 150 km/h impactó sobre la costa chilena. En el segundo embate las olas eran de 10 metros. Había tres grandes buques en el puerto de Corral, el más cercano a Valdivia. Dos quedaron destruidos o otro varado a más de un kilómetro tierra adentro.

Muchas horas después, el maremoto llegó a Hawai con olas de 10 metros, matando a 61 personas. También llegó a Japón (185 personas muertas o desaparecidas), Filipinas (32 víctimas fatales), California, Nueva Zelanda y otros lugares.

Otros grandes tsunamis de la historia
HOKKAIDO, JAPÓN, 1993

En el mar del Japón (entre el archipiélago nipón y el continente asiático), a menos de 30 km de la isla de Okushiri, se produjo un terremoto bajo el mar el día 12 de julio de 1993. Su magnitud fue de 7,8. Se generó un destructivo maremoto que asoló la costa japonesa. Murieron 239 personas, la mayoría habitantes de los pequeños pueblos pesqueros de la zona. Más de quinientas casas fueron destruidas. El nivel de las aguas en la costa de la isla se elevó casi un metro. Las olas llegaron hasta una altura de 31 metros.

Debido a la situación del terremoto que originó el desastre, entre dos trozos de tierra cercanos, el tsunami no se propagó y sólo afectó a la costa de Hokkaido.