El Pacma pide prohibir los coches de caballos en Sevilla
Sevilla, esa ciudad que es una maravilla, tiene un sinfín de atractivos turísticos. ¿Qué tal si nos montamos en calesa? Tirada por caballos, subir a ella es dar un paseo inolvidable recorriendo sus calles y olvidar el estrés, sentir ese relax único que nos ayuda a evadirnos.

¿Pero, y los caballos que tiran de la calesa, ellos también dan un agradable paseo? Para el Partido Animalista Contra el Maltrato Animal (Pacma) y, por supuesto, para los amantes de los animales en general, esta es la pregunta del millón. Y todos ellos, of course, tienen clara la respuesta: obviamente, no, puesto que se les explota.

Tras realizar un seguimiento a pie de calle de las condiciones de los caballos que arrastran coches para turistas en la capital hispalense, Pacma considera que se trata de un claro caso de “explotación animal” que exige tomar medidas.

Por contra, los cocheros de Sevilla niegan estos extremos de forma rotunda. Ante la posibilidad de que puedan revocarse sus licencias, afirman, por ejemplo, que el horario del caballo es el mismo que el de ellos. En fin, veamos unos y otros argumentos para poder formarnos una opinión al respecto.

Esto es lo que denuncia Pacma

El partido político animalista denuncia jornadas de hasta 13 horas a unas temperaturas infames, de hasta 45 grados centígrados a pleno sol. Así lo afirman tras presentar el trabajo realizado con el fin de conocer cuáles eran sus condiciones de trabajo y, en definitiva, de vida.

El Pacma pide prohibir los coches de caballos en Sevilla
El informe (que puedes leer en la dirección https://goo.gl/TWYqKv) recoge el resultado de un seguimiento realizado durante una semana, constatando que los caballos son sometidos a unas penosas condiciones de trabajo que catalogan de “explotación animal”. Así pues, con el objetivo de evitarles tal sufrimiento, piden la “prohibición imediata” de los coches de caballos.

También denuncian que en la Ordenanza Reguladora del Transporte de Viajeros en Coches de Caballos en el Municipio de Sevilla no exista norma alguna que regule aspectos básicos como los horarios o la temperatura a la que se debe o no trabajar. Es decir, se trata de una cuestión desregulada, que depende de cada cochero.

Además de la prohibición, el Pacma pide una mayor sensibilización a nivel social y, en particular, política para que “la sociedad y los representantes políticos se conciencien y pongan fin a un sufrimiento evitable e innecesario”.

El Pacma pide prohibir los coches de caballos en Sevilla

Así contesta el sector

Los cocheros han reaccionado de inmediato ante estas acusaciones. Apelan a la tradición y afirman que es un medio de transporte ecológico que no contamina. Como era de esperar, memuestran un claro enfado, afirmando que si no fuera por ellos serían animales sin salida, que directamente no existirían.

Es decir, consideran que si desapareciese su función también lo harían los equinos y niegan de plano que se exploten durante tantas horas como afirman los animalistas. En torno a ocho o diez horas, afirman.

Según algunos de los cocheros, entrevistados en la prensa a raíz de la noticia, “pasan el mismo frío o calor” que ellos, al tiempo que apuntan que trabajan dos días y descansan otros dos.

Cocheros como Jesús Castro o Pedro Espinosa afirman que son caballos muy cuidados, que son “atletas” y viven “mejor que en el campo”. A su vez, recuerdan que el consistorio sevillano les somete a una revisión anual en la que está presente un veterinario que debe determinar el estado del caballo.

¿Qué alternativa hay?

Sea o no cierto lo que dicen los cocheros, a los animalistas no les convence ni un ápice. No necesitan enzarzarse en un cruce de acusaciones. Sencillamente, están defendiendo la continuidad y su prohibición, respectivamente, sin puntos medios.

El Pacma pide prohibir los coches de caballos en Sevilla
Aunque quizá los haya, y pudiera llegarse a un acuerdo para que los animales tuvieran garantizados sus derechos mínimos de forma reglamentada. En teoría, al menos, sería posible, si bien mucho me temo que para el Pacma la defensa de los caballos va más allá de medias tintas.

¿Su solución? Proponen prohibirlos y sustituirlos por coches eléctricos de época. ¿Conseguirán su propósito? Sea como fuere por lo pronto están consiguiendo algo tan importante como concienciar a la población sobre la importancia no solo de respetar a los caballos sino simplemente de reparar en ellos.

El simple hecho de hacerlo ya supondría una gran diferencia. Idealmente, cómo no, hay que abogar por que su bienestar no dependa solamente de la buena o mala voluntad de sus dueños, sino de unas normativas municipales que obliguen a ello.

El Pacma pide prohibir los coches de caballos en Sevilla
O, puestos, aprovechemos este particular para prohibir los coches de caballos, sin enfocarlo solo en Sevilla. Aún mejor, vayamos al origen de todos los problemas: la falta de una legislación realmente compasiva, empática o lisa y llanamente civilizada, a la altura de nuestro siglo. Y ello, entre otras cosas, lógicamente, implica prohibir la tauromaquia de la noche a la mañana, así como el rosario de festejos taurinos que se celebran a su imagen y semejanza.

Lo realmente necesario y urgente es poner la primera piedra de la tan necesaria ley estatal de protección animal, que responda de forma clara y decidida a las principales demandas que los animalistas vienen pidiendo desde hace tanto tiempo.

Si además se prohiben los paseos en coche de caballos en todo el país, mucho mejor para ellos, pues incluso el equino mejor cuidado no deja de ser una herramienta de trabajo, lo cual conlleva una explotación per se. Aunque haya que pagar el precio de dejar de existir, sería un paso adelante.

Algo parecido les pasaría a los toros, según advierten lenguas taurinas. Bendita manera de dejar de existir, entonces, y, además, eso habría que verlo. Lo mismo que el vídeo, por cierto, muy recomendado.