El verano que arrancó el 21 de junio traerá a Europa temperaturas muy altas, que en España afectarán especialmente al área del Mediterráneo. Las primeras predicciones apuntan a que Baleares y la costa oriental soportarán más calor que el resto del país, donde se vivirá un estío “más o menos normal”.
Las olas de calor comienzan a ser algo habitual. Se trata de un fenómeno que muchos expertos atribuyen al calentamiento global del planeta. El año más duro se vivió en 2003, cuando Europa registró oficialmente más de 25.000 muertes atribuidas a las altas temperaturas.
Según las estimaciones, se espera un verano “más o menos normal”, con la salvedad de que resultará un poco más cálido en el Mediterráneo, incluido Baleares, y más fresco en el archipiélago canario.
Me ha gustado mucho el vídeo que os voy a presentar realizado por Green Adwards con la colaboración de Greenpeace con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente 2007, dónde se muestran los desastres medioambientales más impactantes de los últimos años, todos ellos a causa de la contaminación atmosférica de la población humana. Nos estamos cargando el planeta y no nos queremos dar cuenta de lo que pasa ahí fuera.
EEUU ya no es el principal contaminante del planeta. Al menos no el que más dióxido de carbono emite a la atmósfera.
Un estudio de la Agencia de Evaluación Medioambiantal de Holanda sitúa ya a China como primer país emisor de este gas responsable del efecto invernadero por su elevada concentración.
El anuncio incide en la reflexión acerca de la necesidad de compromisos en torno al medio ambiente por parte de las autoridades de Pekín, hasta ahora reticentes a la firma de unos límites estrictos.
Según el estudio, el uso creciente de carbón para generar electricidad y una espectacular producción de cemento podrían ser las responsables.
En la actualidad, China emite 6.200 millones de toneladas de CO2 al año a la atmósfera, por encima de los 5.800 millones de EEUU o los 600 del Reino Unido.
Las emisiones de China iban un 2% por detrás de las de EEUU en 2005.
Vía | 20minutos
La instalación de placas solares es cada vez más común y rentable, habida cuenta de las ventajas de esta energía renovable. Sin embargo, su expansión se frena en parte porque el material del que está compuesta la gran mayoría de estos paneles, silicio monocristalino, requiere un proceso de fabricación muy caro. Por ello, los científicos buscan alternativas más baratas y eficientes que puedan emplearse en los próximos años para aprovechar al máximo la energía del Sol.
En Gran Bretaña, un equipo de ingenieros está trabajando en un revestimiento de “nanoestructuras de óxido de titanio con colorante” (DSSC en sus siglas inglesas) que imita la fotosíntesis de las plantas y carece de silicio, por lo que es mucho más barato. La idea es poder rociar este material con un spray en cualquier techo de acero de almacenes, grandes superficies comerciales y fábricas, de manera que puedan aprovechar la luz solar.
Los expertos de Energy Panel explican que el sistema está compuesto de dos placas, una térmica y otra termodinámica, dentro de la misma superficie, complementándose y pudiendo funcionar de manera independiente para obtener agua caliente con el colector térmico y producir frío en el ciclo termodinámico.
Vía | Consumer
La análisis muestra también que cerca de 13 millones de muertes podrían ser prevenidas cada año a nivel mundial mediante la introducción de mejoras en materia de salubridad ambiental.
Según el estudio, las principales víctimas de las muertes causadas por factores ambientales son los niños, que representan un 74% de las defunciones atribuibles a enfermedades diarreicas e infecciones de las vías respiratorias inferiores. Por causa de la diarrea, unos 1,6 millones de niños mueren por año, principalmente debido al agua contaminada y a un saneamiento deficiente.
La contaminación del aire en locales cerrados asociada a la utilización todavía generalizada de combustibles de biomasa también son grandes villanos para la salud infantil. Casi un millón de niños al año mueren principalmente por infecciones respiratorias agudas.
El problema puede empezar antes mismo del nacimiento. Las contaminaciones en el aire, el mercurio en el agua y el contacto de las mujeres embarazadas con plaguicidas, disolventes y contaminantes orgánicos persistentes pueden afectar a la salud del feto o mismo causar daños irreversibles, como infertilidad, abortos espontáneos y defectos de nacimiento.
“En particular en los países en desarrollo, los riesgos y la contaminación ambientales contribuyen de manera muy importante a la mortalidad, la morbilidad y la discapacidad infantiles asociadas a las enfermedades respiratorias agudas, enfermedades diarreicas, traumatismos físicos, intoxicaciones, enfermedades transmitidas por insectos e infecciones perinatales”, dijo la OMS.
Vía | Adital













