Paliza a un hombre de 60 años en China por denunciar la contaminación de los ríos
Chen Yuqian, de 60 años de edad, de la aldea de Pailian, en la provincia de Zhejiang, es un ciudadano preocupado por el medio ambiente y que no tiene miedo a hablar, a protestar, a exigir unas mínimas condiciones de vida, esto es, respirar un aire que no perjudique su salud y beber agua potable. Chen Yuqian y otros dos ciudadanos chinos han exigido a las autoridades ambientales de su país que tomen medidas para disminuir la contaminación de los ríos.

En la misma provincia, un empresario se comprometió a pagar 200.000 yuanes al director local de medio ambiente si se atrevía a bañarse en un río lleno de contaminación y basura, cerca de la ciudad de Rui’an. Chen Yuqian aceptó el reto (aunque no fue lanzado para él), pensando que así el responsable gubernamental haría algo al respecto.

En vez de conseguir que el departamento de medio ambiente de la provincia (o cualquier otra institución del estado) tomara cartas en el asunto, según su hija, lo único que recibió fue una brutal paliza por un grupo de hombres armados con porras.

Chen Yuqian se encontraba solo en casa cuando aparecieron unas cuarenta personas, vestidos de civil, con palos, acusándole de usar internet para propagar que aceptaba el reto del empresario. Hasta varias horas después, no llegó la policía. Según las declaraciones de la hija, el hombre fue golpeado repetidamente en la cabeza. Acusa a las autoridades locales.

Fábricas de papel que generan tóxicos

Paliza a un hombre de 60 años en China por denunciar la contaminación de los ríos
Chen Yuqian ha estado haciendo campaña contra las fábricas de papel y los residuos tóxicos que generan y vierten en el río, cerca de su casa y desde desde 2003. Su activismo comenzó cuando descubrió que a algunos miembros de su familia les salían ampollas rojas, seguramente por haber estado en contacto con tierra y agua contaminados.

La agencia de protección medioambiental de China se niega a publicar los resultados de una encuesta sobre la contaminación del suelo. Asegura que es un secreto de Estado. Se calcula que hasta el 10% de las tierras agrícolas chinas están contaminada con toxinas como arsénico, plomo, mercurio y cadmio.