Las palomas de Moscú mueren en masa
Las palomas de Moscú, valga la expresión, están muriendo como moscas. Es el Apocalipsis de las palomas, que deambulan cual zombis antes de morir. Primero, caen del cielo. Después, andan como muertos vivientes durante un tiempo. Es un fenómeno generalizado entre las aves urbanas de la capital rusa.

El departamento de Medio Ambiente está investigando por qué se producen estas muertes. Ocurre con palomas y, también, con otras aves. Según el Servicio Federal de Vigilancia Veterinaria y Fitosanitaria, Moscú se ha convertido en un caldo de cultivo de una enfermedad que ataca a las aves llamada enfermedad de Newcastle que puede transmitirse a los seres humanos.

El caso es que la enfermedad no afecta a todas las palomas. Hay testigos que aseguran haber visto a palomas que, por sus movimientos, parecen drogadas o borrachas, que tropiezan y reaccionan lentamente ante los seres humanos. Incluso se chocan contra las personas y caen al suelo.

Antes de morir, parecen zombis. No tienen ningún sentido de la orientación y vuelan sin dirección determinada. Cuando caen, no tienen fuerza para volver a emprender el vuelo.

Salmonela

En algunas aves muertas se han encontrado casos de infección por salmonela. Aleksei Alekseyenko, del Servicio Federal de Vigilancia Veterinaria y Fitosanitaria, señala que la combinación de calor y aves infectadas es un problema serio, pues puede producir un brote de la enfermedad. Han quedado descartadas enfermedades más graves como la gripe aviar y otras.

Las palomas de Moscú mueren en masa
Un veterinario llamado Natalya Anisimova ha declarado que recibe numerosas llamadas de gente que ha visto aves muertas, aunque también señaló que es algo habitual todos los veranos. Sin embargo, no es normal la forma de morir de las palomas ni que se produzca el fenómeno en masa. En 2010, ocurrió algo similar y los expertos no dudaron en señalar a la polución como la causa más probable.

Para amantes de las teorías apocalípticas, ya hay quienes señalan que el primer aviso de los últimos tiempos, de la llegada del Apocalipsis, que Rasputín predijo para el 23 de agosto de 2013.