Paneles solares de plástico
Los paneles solares de plástico son cada vez más una alternativa seria ante los de silicio. Diversas empresas de investigación están trabajando muy duro en los últimos años para que este material pueda superar al silicio en cuanto a instalaciones. Las ventajas son muchas aunque también hay algún que otro inconveniente que se tiene que intentar mejorar.

El silicio es un material muy caro y es por ello que no termina de extenderse fácilmente entre la población, limitando su aprovechamiento en lo que a generación de energía solar se refiere. Además, es un material que pesa mucho, lo que conlleva la instalación de paneles rígidos y frágiles. Eso por no hablar de su impacto medioambiental. Su producción va ligada con un importante gasto energético y la toxicidad de los materiales que se utilizan requiere que el reciclaje sea muy acurado al final de la vida útil.

Por todo esto, los materiales plásticos se muestran como más interesantes de cara al futuro. Son más baratos y fáciles de conseguir, más flexibles y se pueden colocar sobre cualquier superficie. Si se utilizan de forma líquida, pueden convertirse en una pintura capaz de generar energía solar para un edificio.

El problema que tienen los paneles solares de plástico es que todavía no han conseguido alcanzar el rendimiento de los de silicio. Una placa convencional puede ser eficiente hasta un 15%, mientras que una de plástico puede llegar como mucho al 8%. Además, es un material muy sensible a las condiciones climatológicas, lo que significa que se degradan con cierta facilidad. Afortunadamente, y como llama de esperanza, hay que decir que la solución a estos inconvenientes está cada vez más cerca.