Paneles solares en la Casa Blanca
Hay algo que diferencia a un buen político de uno malo, con independencia de la formación política a la que pertenezca: el primero trata de cumplir sus promesas. Muchos norteamericanos decidieron votar a Obama, entre otras razones, porque esperaban que apostara por las energías limpias. Quizá con cierto retraso, quizá no todo lo que debiera, pero el actual Presidente de Estados Unidos trata de cumplir su palabra predicando con el ejemplo.

Barack Obama ha decidido recientemente instalar, en la primavera de 2011, paneles solares en la Casa Blanca. La idea no es nueva. Gobernando Jimmy Carter, en 1979 fue adoptada una medida similar en un momento en el que existía una crisis energética mundial causada por los conflictos armados de Oriente Próximo, pero, en 1986, fue retirada por el republicano Ronald Reagan, con la excusa de unas reparaciones que debían hacerse en el tejado del edificio presidencial.

Fue el secretario de Energía de Estados Unidos, Steven Chu, quien anticipó, en una conferencia en la Universidad George Washington, que el nuevo sistema estará funcionando a finales de la primavera próxima: habrá paneles que convertirán la luz solar en electricidad y un calentador de agua solar en el tejado de la Casa Blanca. Steven Chu señaló que la Casa Blanca es un símbolo de libertad y democracia, pero que también debería ser un símbolo del compromiso estadounidense con las energías limpias.

Hace un mes, el activista medioambiental y escritor experto en temas como el cambio climático o las energías limpias, Bill McKibben, acompañado de algunos estudiantes, emprendió un recorrido por carretera transportando uno de esos paneles originales de la era Carter. Además, para reforzar su idea de la defensa de energías sostenibles, el viaje se hizo en un vehículo movido únicamente por biodiésel. Llamaron así la atención del Presidente Obama, que parece que no les va a defraudar. Ni a ellos ni a todos los votantes que esperan una verdadera apuesta por parte de su gobierno por las energías limpias.