Papá Noel vende su casa por el derretimiento del Ártico
El reino de los sueños también sufre el impacto del cambio climático, y si no que se lo digan a Papá Noel, que este año pone en venta su casa a consecuencia del derretimiento del Ártico. Así es, al menos, en el cuento de Navidad creado por Greenpeace para concienciar sobre el deshielo del Polo Norte.

No puede negarse que el cuento más bien parece una historia para no dormir, pero de eso se trata, de despertar conciencias. Con esta intención se ha iniciado esta ingeniosa acción desarrollada dentro de lacampaña para Salvar el Ártico, que nos muestra a este bonachón hombre de rojo que se obligado a mudarse, a largarse con los renos a otra parte debido al derretimiento del Ártico.

Aprovechando el momento de buenos deseos que es la Navidad, se da de lleno en el personaje más representativo en el mundo para la entrega de regalos, para la expresión de anhelos por estas fechas. En este caso, sin embargo, el buenazo de Papá Noel está en apuros, y en esta ocasión es él quien pide un regalo en forma de concienciación ciudadana para que su morada, ahora, y nuestras costas, después, no acaben siendo devorado por las aguas.

Santa Claus se muda

Greenpeace plantea la cuestión como un regalo que en realidad acabamos haciéndonos a nosotros mismos, a las futuras generaciones, en realidad, un presente en forma de boomerang que, por arte de birlibirloque, siempre acaba volviendo de nuevo a los niños.
Papá Noel vende su casa por el derretimiento del Ártico
En Facebook se han colgado una serie de fotos para vender la casa del celebérrimo viejecito, que se ve obligado a desplazarse debido al calentamiento del Ártico. El llamamiento dice así:

¡Santa Claus se muda!
AVISO IMPORTANTE

Debido al derretimiento del Ártico, éste puede ser el último año que el servicio postal entregue listas de deseos a Santa Claus en el Polo Norte.

Aprende más y ayúdalo a encontrar un nuevo hogar en www.santarelocationproject.com.

Haciendo de inmobiliaria improvisada que se echa piedras en su propio tejado, Greenpeace advierte que vivir en el Polo Norte sólo trae problemas. Tal y como están las cosas, los posibles compradores han de saber que si la compran será bajo su propio riesgo. Además, a menos que el calentamiento global frene su avance, no podrán disfrutar su adquisición por mucho tiempo, advierte el anuncio de venta.

Irónicamente, también se habla de las hermosas vistas al mar que tiene la casa y se enumeran los problemas que han provocado las inundaciones, que no sólo rodean la casa, sino que casi obligan a ir por la anegada casa con un salvavidas. Todo para concluir que el calentamiento global se nos presenta como el fenómeno antinavideño más grande, alarmante y peligroso de todos los tiempos.