Papamóvil en bicicleta (y no es broma)
Quizás pronto podamos decir que habemus Papamóvil bicicletero. Pero no, aunque sería algo realmente fantástico que lo hiciera, el pontífice no ha de subirse al sillín y pedalear como un poseso. El orden de las cosas seguiría preservándose, tal y como es costumbre en la Iglesia Católica: el Papa Francisco continuaría bien protegido, rodeado de cristales blindados, como hasta ahora. La única, y gran diferencia, sería el motor que empuja la urna de vidrio, y que no es otra cosa que una bici de tres ruedas.

Y, puesto que tiene la pinta de ser un cambio superficial, cosmético, en suma, permitámonos jugar con lo visual. Así, cual casita empujada por una bicicleta, ofreciendo una imagen surrealista o, cuanto menos, de lo más curiosa, imaginemos que las ruedas empiezan a elevarse, arrastrando el vehículo entero, hasta alcanzar el cielo y, ya puestos a pedir, la divinidad misma.

O, por qué no, ya en el límite del paroxismo, al estilo de la celebérrima escena de ET, este Papamóvil igualmente podría regalarnos momentos estelares con su perfil recortado con la luna de fondo, flotando en el bello firmamento…

Fuera de bromas, aunque el tema da para muchas, la verdad, podría ser que el Vaticano estuviera a punto de recibir un Papamóvil eléctrico para evangelizar sobre sostenibilidad, en esta ocasión predicando con el ejemplo, y cuyo diseño habría encargado a la británica Asociación de Transporte Ambiental (ETA), conocida por su trabajo en pro de una conducción más sostenible.

El Popecycle antibalas

Han pasado muchos años desde que fuera creado el primer Papamóvil. Se fabricó en Irlanda para ser utilizado por Juan Pablo II durante su visita al país en 1979, y desde entonces la idea ha triunfado en distintas versiones, incluyendo los vehículos híbridos y eléctricos, si de ecología hablamos. En esta ocasión, se trata de una creación del británico Yannick Read, realizado por encargo de ETA y presentado recientemente en el Urban Velo, donde se pudieron ver sus paneles solares montados en el capó, así como su sistema de baterías para una situación de emergencia que requiera de más velocidad. Asímismo, se adelantó que se entregaría al Papa este mismo verano.

Papamóvil en bicicleta (y no es broma)
El Papamóvil o Popecycle que está por venir tiene un aspecto sorprendente, pero como los anteriores, todos ellos tienen en común constituir una burbuja antibalas que permitiera una cercanía con los fieles y una protección al mismo tiempo. Lo bueno de verdad sería que este pequeño cambio fuera uno entre otros muchos y, sin quitarle mérito, a ser posible mucho más profundos que éste.