Paraguay quiere conservar el bosque donde viven los indios
El gobierno de Paraguay no está dispuesto a permitir que desaparezca una de las últimas tribus nómadas que existen en el mundo y ha comenzado a entablar negociaciones para comprar tierras de propiedad privada donde habita esta tribu, pues si el avance de la ganadería, de los cultivos y de la deforestación continúa, se privará a los indios de su hogar en el bosque.

La tribu en cuestión está compuesta por indios nómadas totobiegosode ayoreo. Su población, de entre treinta y cincuenta personas, parece que no ha tenido contacto con otras personas desde 2004. Pero la rápida deforestación para convertir tierras en praderas de pastoreo puede hacer peligrar su futuro.

La aociación GAT, Gente Ambiente y Territorio, está haciendo campaña para la conservación, la autonomía y los derechos de los grupos indígenas. Esta asociación denuncia que los indios están huyendo de la deforestación y es cada vez más difícil para ellos existir como un pueblo de subsistencia que evita el contacto con el mundo exterior.

Los totobiegosode ayoreo viven tradicionalmente de la caza de jabalíes y tortugas de tierra, y también de unos pocos cultivos como frijoles y calabazas en los remotos bosques de matorrales del Chaco, que se encuentran a unos 750 kilómetros al norte de la capital de Paraguay, Asunción.

La asociación GAT trabaja ayudando un grupo de esta tribu que decidió regresar a la selva en la década de 1990 después de rechazar las enseñanzas de los misioneros. El grupo, de unas treinta familias, vive en dos asentamientos en el borde del bosque.

El Presidente de Paraguay (uno de los países más pobres de América del Sur), Fernando Lugo, se ha comprometido a mejorar los derechos de los cerca de 110.000 indígenas del país, muchos de los cuales viven en el Chaco. De momento, han comenzado las negociaciones para comprar la tierra y proteger de este modo a los indios.