Una pareja compra una isla y la convierten en un paraíso sostenible
No eran multimillonarios, ni siquiera millonarios. Simplemente, tuvieron una oportunidad de oro que no dejaron pasar. Felizmente tocados por la diosa Fortuna, Rory y Melita Koulmandas, una pareja de urbanitas consumados, decidieron dar un giro de 180 grados a su vida y aprovechar la sorpresa que el destino les tenía reservada.

En lugar de irse a vivir a Nueva York, tal y como tenían pensado, estos australianos acabaron quedándose en Camboya, donde fueron de forma temporal por motivos laborables. Como era de esperar, aceptar una oferta tan tentadora que consistía en comprar una preciosa isla por solo 15.000 dólares, les cambió la vida.

Turismo de lujo y preservación

La Song Saa Private Island está cerca de la costa de Sihanoukville y ofrece todo lo que podamos imaginar de una isla paradisíaca de playas de fina arena y rodeada por aguas de color turquesa.

Una pareja compra una isla y la convierten en un paraíso sostenible
Pero antes de que la pareja la comprara no era exactamente así. Los arrecifes estaban muriendo y, aunque su belleza era indiscutible, para sus habitantes de poco valía aquel entorno maravilloso si tenían una vida insegura.

Curiosamente, fue la población local, en su mayoría pescadores, quienes ofrecieron a la pareja la posibilidad de comprar la isla. Eran los primeros extranjeros que pisaban sus playas, y pusieron todas sus esperanzas en ellos.

Aquella fue una apuesta ganadora. La pareja no lo dudó ni un instante y pagó entonces 15.000 por los derechos a la tierra, lo que supone un contrato de arrendamiento de 99 años con el gobierno nacional. Diez años después, la isla se ha convertido en un resort de lujo, con 27 villas de lujo que generan un dinero que en parte se invierte en la creación de un medio ambiente sostenible y en el fomento de una economía local.

Una pareja compra una isla y la convierten en un paraíso sostenible

Resort ecológico

El concepto es similar al del refugio ecológico que está llevando a cabo Leonardo DiCaprio con su isla privada, situada frente a la costa de Belice, Balckadore Caye.

Los camboyanos ocupan más del 80 por ciento de los puestos de trabajo y el complejo está diseñado con sensibilidad ecológica tanto a nivel paisajístico como de respeto al entorno marino y de la fauna y flora locales.

Melita ha diseñado desde las villas turísticas hasta el mobiliario de cada una de las habitaciones, primando los materiales reciclados a partir de tejidos orgánicos, madera obtenida de barcos viejos, madera certificada o trozos de madera inservible y metales procedentes de la chatarra y piedras.

Eso sí, a diferencia del prota de Titanic, los Koulmandas no son unos potentados sino una pareja de clase media, que vivía de su salario y ha conseguido grandes cosas gracias a un golpe de suerte y toneladas de entusiasmo y esfuerzo.

Un paraíso para unos pocos

Lógicamente, como casi todo en esta vida, tiene sus peros. Y es que un concepto de sostenibilidad entendida de forma amplia, implica también un mundo más justo, en el que el disfrute de la isla no esté reservado a los privilegiados que puedan pagar astronómicas cantidades de dinero.

Una pareja compra una isla y la convierten en un paraíso sostenible
Una sola noche en Song Saa Private Isaland sale por poco menos de 1000 dólares, y los precios de las villas que están a la venta van desde los 600.000 a los 1.750.000 dólares,lo que significa que está reservada a unos pocos. Es decir, aunque se ha invertido millones en la isla, lo cierto es que los lugareños han de conformarse con la peor parte.

Por lo tanto, aunque hay que valorar como positiva la restauración de la isla y el gran esfuerzo que se ha hecho, y sigue haciéndose, para ayudar a sus gentes y preservar el entorno, el resultado está muy lejos del ideal de un mundo mejor, más justo y solidario.