París declara la guerra a la contaminación del coche para mejorar el aire de la ciudad
Estas medidas poco tienen que ver con ningún esnobismo parisino o quizás sí, depende de gustos. Sea como fuere, los planes municipales de la capital francesa pretenden reducir la velocidad en algunas zonas y prohibir la circulación a los coches más viejos. ¿Una cuesitón de salud ambiental urbana o algo más?

No es la primera vez que la alcaldía arremete contra el epidémico tráfico rodado que sufre la ciudad, y en las ocasiones que lo ha hecho se han logrado resultados increíbles. En la última década, el 40 por ciento de los parisinos ha renunciado al coche, que ha sido sustituido por los transportes públicos y la bici.

Pero su veterano alcalde, el socialista Bertrand Delanoë, quiere más. El próximo 12 de noviembre, el primer edil llevará a la junta de Gobierno municipal sus nuevos planes para que el aire de la ciudad y el confort ambiental ganen enteros. En concreto, pretende reducir la velocidad a 30 kilómetros por hora en zonas como la Goutte-d’Or (distrito 18), los Grandes Bulevares, la Avenida de Clichy y áreas cercanas a colegios, polideportivos o, por ejemplo, a instalaciones culturales.

Menos velocidad en el cinturón

Además, el alcalde pedirá al Gobierno reducir la velocidad en el cinturón periférico hasta un límite de 70 kilómetros por hora, cuando actualmente se puede circular a 80 kilómetros por hora. Otras propuestas son poner peajes por kilómetro en las autopistas metropolitanas y aumentar los controles de las motos, que durante la última década han doblado su presencia en las calles.

La propuesta municipal está creando mucha controversia. Los habitantes contrarios a estos cambios sostienen que Delanoë quiere convertir la ciudad en una ciudad sin coches para solteros y ricos. Por contra, quienes lo apoyan se centran en la reducción de polución y de accidentes de tráfico que supondrá aplicar estas nuevas medidas.