Paul Watson (huido de Alemania y buscado por la Interpol) continúa su lucha para proteger a las ballenas
El famoso activista Paul Watson, fundador de la organización Sea Shepherd, que lucha, entre otras causas, por detener la caza de ballenas, está listo para volver a aguas antárticas para buscar y, si es posible, impedir, que las flotas balleneras japonesas hagan su trabajo. Hace meses que se encontraba en libertad bajo fianza en Alemania.

Paul Watson ha comentado que su trabajo es proteger a las ballenas y que no puede hacerlo si no tiene libertad de movimientos. Watson, de 62 años de edad, ha asegurado que quiere quedarse en el océano.

En julio de 2012, Watson huyó de Alemania. Había sido detenido por orden del Gobierno de Costa Rica, ya que había puesto en peligro un equipo de buques pesqueros en 2002. Watson, en este caso, protestaba activamente contra la caza de delfines. Japón había pedido su extradición. Watson sostiene que las acusaciones de Costa Rica tienen su origen en la presión del Gobierno japonés. Para escapar de una celda japonesa, el activista tuvo que huir de Alemania.

Este año, la organización Sea Shepherd está llevando a cabo lo que han llamado la Operación Tolerancia Cero. Cuentan con cuatro naves principales, un helicóptero y aviones teledirigidos, que serán utilizados para vigilancia, reconocimiento y documentación. Los aviones no tripulados tienen una calidad similar a los militares y pueden volar cientos de kilómetros por delante de los propios buques de la organización.

Para Japón es un terrorista

Watson señaló que es poco probable que regrese a Estados Unidos, pues cree que las autoridades estadounidenses, probablemente, lo entregarían a Japón. Este país califica como de terroristas los métodos empleados por Sea Shepherd en sus protestas.

Aunque, algunas instituciones estadounidenses apoyan las actividades de Watson y demás miembros de Sea Shepherd. En febrero, un juez federal de Seattle (Estados Unidos) se negó a reprimir las actividades de la organización, rechazando una demanda interpuesta por el Instituto de Investigación de Cetáceos (curioso nombre para una organización que se dedica a la caza de ballenas).