<i>Peak car</i>, cuando no caben más coches en una ciudad
¿Hasta qué cifra puede seguir aumentando el número de vehículos contaminantes? Por la salud de los ciudadanos, por el cambio climático, por el uso de una fuente de energía que se agotará, por los problemas de aparcamiento y de tráfico, hay muchas razones para pensar que llegará un momento en que no quepa un solo coche más en las ciudades. ¿Hasta cuándo podemos seguir con esta situación?

Un nuevo concepto ha aparecido a este respecto: el peak car o punto de inflexión de los coches, en analogía con el peak oil o pico de petróleo, el día, cada vez más cercano, en el que la producción global de esta materia prima llegue a su punto máximo y, a partir de ahí, comience a declinar hasta su agotamiento total. (Algunos creen que ya ha ocurrido. No se puede saber.)

La idea del límite de vehículos propulsados por energías sucias y agotables fue planteada por primera vez en un artículo publicado por la Universidad de Standford. El peak car es el comienzo del fin, la decadencia de un modelo que comenzó con la Revolución Industrial y la fabricación de modelos de coches en cadena. Según los expertos, en algunas ciudades de los países desarrollados como el Reino Unido, Australia, Estados Unidos o Japón, ya se ha supera ese punto de inflexión.

Londres. El número de coches en el Reino Unido ha permanecido más o menos estable desde 1990. Sin embargo, en la capital británica ha sucedido un cambio significativo: la densidad de población de la ciudad no ha dejado de crecer, pero el número de viajes en coche por persona y día ha permanecido estable, por lo que los desplazamientos en coche por persona han disminuido. Según David Metz, profesor adjunto del Centro de estudios del transporte de la Universidad de Londres (University College London), Londres alcanzó su pico de coches a principios de los noventa.

Hay otros factores que llevan a que el número de matriculaciones no aumente: el precio de los carburantes, que no para de encarecerse, la crisis y otro tipo de movilidad urbana. Más motos, más bicicletas, uso del transporte público, ir andando.

Un urbanista italiano llamaso Marchetti habla de la barrera psicológica de una hora. Si un conductor pasa más de una hora en el coche para llegar al trabajo comienza a plantearse otros medios de transporte. Pasado ese límite, la ciudad es disfuncional, no deberían crecer más. También puede ser el momento en que se produce el peak car.

Por supuesto, este fenómeno tiene que ir acompañado de una red de transporte público más eficiente y barata. Si se tarda más en metro que en coche, nadie va a cambiar su modo de movilidad. También es necesario que se facilite el uso de la bicicleta.