Pekín estrena máquinas recolectoras de botellas de plástico
Una ciudad tan populosa como Pekín puede tener dificultades en gestionar los residuos de forma adecuada y eficiente. Las botellas de plástico, en la capital china, se han convertido en un grave problema. Hay trabajadores que recolectan este tipo de desecho. Pero, a partir de ahora, también habrá máquinas que, a cambio, darán dinero o descuentos al usuario.

El impacto ambiental de las empresas que producen botellas de plástico y su recolección y reciclaje es enorme. Es una industria que cuesta miles de millones de dólares. En cambio, con el nuevo sistema, los que depositen sus botellas de plástico en los recolectores automáticos recibirán una pequeña cantidad de dinero. Como el sistema de vidrio retornable, pero con botellas de plástico.

Las máquinas recibirán las botellas de plástico PET y las aplastará hasta que queden en un tercio de su tamaño original. Luego, se clasifican según el color y el tipo. Es como usar un cajero automático, señalan desde la empresa responsable de las máquinas. La idea es colocar una de estas máquinas en una de las líneas de metro más utilizadas, para que la mayoría de personas puedan usarlas cómodamente. Después, se ampliará la iniciativa a otras líneas, así como a paradas de autobús y zonas residenciales.

Incom, la gestora de residuos, procesa actualmente 50.000 toneladas de botellas al año. La mayoría las compra a recolectores que deambulan por las calles de la ciudad en busca de estos residuos.

Con las máquinas, la empresa espera implicar al ciudadano y generar ingresos adicionales. Además, las ventas de publicidad que aparecen en las pantallas de la máquina generarán más beneficios.

Ya hay dispositivos similares en Estados Unidos, Japón o Brasil, que se benefician de la comodidad del sistema y se conciencian sobre el verdadero valor (y el coste ambiental) de una botella de plástico PET. Beneficios ambientales y económicos en una sola iniciativa y con un solo gesto.