Peligra uno de los más importantes criaderos del Pingüino de Magallanes
Los pingüinos de Magallanes se reúnen en las costas chilenas, argentinas y en las islas Malvinas para cavar los nidos donde nacerán y crecerán sus crías. Son animales gregarios y anidan en colonias, cerca de la costa. Eligen una zona de suelos blandos que les permita cavar sus nidos sin dificultad. Normalmente usan los terrenos más cercanos al mar.

Una de estas zonas de cría del pingüino de Magallanes está situada en Chile, a unos 65 kilómetros al oeste de Punta Arenas, en la Patagonia. Allí, se ha creado un centro de nidificación donde confluyen más de diez mil ejemplares durante el periodo reproductivo. Sin embargo, esta zona y la propia capacidad reproductiva de esta especie de pingüino, se encuentran amenazadas por un enorme proyecto carbonífero que llevarán a cabo las empresas Von Appen y Angelini. Las aves pueden intoxicarse por el consumo de aguas contaminadas con metales pesados o morir de hambre al desaparecer las presas que les sirven de alimento.

En este tipo de criaderos, el suelo está lleno de agujeros que servirán para que los pingüinos ubiquen sus nidos. Puede contarse un nido por metro cuadrado. Cada día, los animales se zambullen en el mar para pescar la comida que llevarán a sus crías.

Las empresas Copec, del Grupo Angelini, y Ultraterra, del Grupo Von Appen, sin ningún respeto por esta especie ni por el medio ambiente quiere desarrollar un plan para extraer 72 millones de toneladas de carbón durante doce años en la isla Riesco, un paraje que linda con los criaderos de los pingüinos. Con este carbón se abastecería de combustible contaminante y no renovable a las termoeléctricas de Chile o se exportaría a mercados internacionales.

El Estudio de Impacto Ambiental aún está en proceso de calificación. Se trata, en realidad, de la cuarta isla más grande de Chile y, si el proyecto prospera, multitud de barcos llegarán para cargar la sucia mercancía.
La bahía donde se ubica la isla es especial, ya que posee bajos índices de salinidad y una rica biodiversidad. Hay varios mamíferos marinos como orcas, la ballena jorobada y cuatro especies de delfines (el austral, el chileno, el nariz de botella y la tunina overa). Junto a los pingüinos magallánicos, anidan aves como los albatros de ceja negra, el petrel gigante, el gaviotín sudamericano y el salteadores.

Por último, también se puede resentir económicamente el sector turístico chileno, ya que la pingüinera del mar de Otway es visitada por muchísimos turistas cada año. Se ha constituido el Frente de Defensa Ecológico Austral, una organización que reúne firmas para resguardar los derechos del pingüino de Magallanes y de la ballena Jorobada.