Peligro de catástrofe nuclear en Japón
Japón está viviendo un auténtico infierno estos últimos días. El terremoto y posterior tsunami que ha afectado toda la isla está causando problemas de grandes consecuencias para la naturaleza pero también para la humanidad. Se trata de la crisis más grave desde la Segunda Guerra Mundial. Mientras la población intenta recuperar la calma, las autoridades siguen en alerta por el estado de emergencia en las centrales nucleares de Fukushima, muchas de ellas están teniendo serios problemas para ser controladas. Las autoridades no quieren afirmarlo para no causar el pánico, pero existe un gran peligro de catástrofe nuclear en Japón. Sus cuatro principales islas (Honshū, Hokkaidō, Kyūshū y Shikoku) podrían desparecer, con la muerte de toda una nación.

La tierra del sol naciente pasa por el momento más complicado de su historia moderna. Después de las catástrofes naturales, ahora el peligro procede de sus centrales nucleares. Se trata de la planta de Tokai, unos 120 kilómetros al norte de Tokio, cuyo reactor está siendo enfriado para evitar un sobrecalentamiento que podría ser fatal. En las otras centrales nucleares los sistemas de refrigeración han fallado a consecuencia del terremoto.

Peligro de catástrofe nuclear en Japón
La gravedad del asunto es tal que la central de Onagawa, en la costa de la prefectura de Miyagi (la más próxima al epicentro del terremoto), ha declarado hace unas horas nivel máximo de emergencia tras detectar en su exterior niveles de radiactividad superiores a los permitidos. La empresa que dirige la central, Tohoku Electric Power Company, asegura que los tres reactores están bajo control y que no fue un problema de funcionamiento. Al parecer, la radiactividad detectada proviene de las fugas en las centrales de Fukushima.

Por suerte la explosión de la central el pasado sábado no afectó a la estructura de contención. En estos momentos, lo más importante mientras intenta enfriar la central, es que el contenedor esté en buenas condiciones para evitar una fuga descontrolada de radiactividad como sucedió en Chernóbil en 1986.

La mayoría de países recomiendan no viajar a Japón, esperemos que la catástrofe nuclear no llegue a suceder por el bien del mundo entero. De momento solamente se ha liberado radiación al aire en pequeñas cantidades, con el tiempo veremos las consecuencias de este desastres con miles de víctimas mortales y millones de refugiados.