Peligrosa deforestación del Chaco Paraguayo
El Gran Chaco es una zona de Sudamérica que se extiende por parte de los actuales territorios de la Región del Norte Grande Argentino, Bolivia, Brasil y Paraguay, entre los ríos Paraguay y Paraná y el Altiplano andino. Es una especie de continuación de la pampa, pero, a diferencia de ésta, tiene importantes bosques, selvas y parques.

En la parte paraguaya de este gran ecosistema, la tasa de deforestación aumenta cada año. Cada mes, de hecho. Se calcula que se ha pasado de 1.000 hectáreas deforestadas por día en agosto a 1.202 hectáreas por día en setiembre. Estos provienen de un monitoreo a través de satélite realizado por la organización Guyra Paraguay.

Paraguay es el país donde más se deforesta el Gran Chaco, pero no el único: mientras en Paraguay se registra un porcentaje de deforestación del 93%, en Argentina es del 6% y en Bolivia del 1%. En Brasil no se detectaron caso de deforestación para esta región.

El Chaco Paraguayo tiene más de 14 millones de hectáreas de cobertura boscosa. Se convierte así en el sustento para la vida tradicional de comunidades indígenas, alberga una rica biodiversidad y es una fuente de desarrollo económico y esencial para la seguridad alimentaria de Paraguay y del mundo.

La organización Guyra Paraguay pide una mejor gestión de la zona, un cambio del marco legal que evite la acelerada deforestación en el Chaco Paraguayo. Este marco legal debe incluir

    – elementos restrictivos e incentivos
    – participación de los propietarios en el mercado de carbono
    – protección de los territorios de importancia biocultural
    – cambio de la Ley 3001 para compensar la inacción ambiental en la región oriental

En el Chaco Paraguayo viven ciervos, venados, monos y reptiles de grandes dimensiones como el yacaré negro o yacaré overo, la curiyú o anaconda y el carpincho, roedor muy apreciado por su carne y su piel. También habitan jabirúes, garzas, mbiguás o cormoranes, patos silvestres, guacamayos azules, tucanes y loros de distintas especies; el surubí, el pacú y el dorado nadan en sus ríos. Existen 53 especies de mamíferos, pero la caza pone en peligro su supervivencia.

En definitiva, un patrimonio natural que hay que preservar.