Perros enviados a Connecticut para consolar a los familiares de las víctimas de la masacre
Nadie duda de que la matanza de Connecticut será difícil, si no imposible de olvidar. El terrible impacto causado por la crudeza de los acontecimientos ha provocado una oleada de cariño venida en forma de miles de cartas, de emotivas ceremonias, de mensajes de condolencias o de sentidas manifestaciones públicas. Pero también quieren aportar su granito de arena Abbi, Bernabé, Chewie, Hannah, Lutero, Prince, Shami y Ruthie, unos golden retriever entrenados para consolar a las inconsolables víctimas de tragedias como ésta.

En primer lugar, vaya por delante que entrenar a los canes habrá sido relativamente fácil, pues es algo connatural a muchos perros venir a consolarnos si nos ven tristes. Pero, además, estos perros son veteranos en ayudar a pasar el luto, ya que además de entrenarse, han viajado por todo el país consolando a víctimas de desastres.

Los ocho perros han llegado desde Chicago, sede de la ONG que les entrena, y su principal función no es otra que actuar de puente entre personas rotas de dolor, para dejarse acariciar y ayudarles a expresar sus sentimientos, así como a entablar conversaciones con otras personas que atraviesan el mismo trance.

Los perros aceptan a todo el mundo

“Los perros no tienen prejuicios. Ellos son amantes, aceptan a todo el mundo”, dice Tim Hetzner, presidente de la organización que tuvo la iniciativa, un grupo de caridad luterana.

Con este empático objetivo, durante esta semana los perros están siendo acariciados por los familiares de las víctimas en los funerales y en otras reuniones organizadas sobre la reciente masacre. Su inestimable ayuda a niños y adultos en el duelo culmina cada vez que la gente se les acerca y los acaricia mientras hablan o rezan. Otras veces, simplemente pasar un rato tranquilo con ellos les sirve de consuelo. ¿El secreto de su éxito? Dejarse querer y ser capaces de desbloquear emociones con su sóla presencia.

Perros enviados a Connecticut para consolar a los familiares de las víctimas de la masacre
En general, estos perros son enviados para brindar apoyo emocional tras todo tipo de desastres nacionales, si bien también hacen su labor en los hospitales y residencias de ancianos. Además, cada perro lleva una tarjeta en la que poder apuntar teléfonos y direcciones postales, de twitter o facebook para que las personas que hacen amistad a través de él no pierdan el contacto.

Recordemos que la tragedia ocurrió en la escuela primaria Sandy Hook de Newton, una pequeña población en el estado de Conneticut, cuando Adam Lanza, un joven con problemas psiquiátricos sesgó la vida de 27 personas, entre las cuales 20 eran niños de entre 6 y 7 años. Antes de la masacre en el centro, su autor había matado a su madre y también él acabó suicidándose justo cuando la policía iba a detenerle.